En el marco constitucional de 1996, el presidente es jefe de Estado, garante de la Constitución y comandante supremo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias del Pueblo (Forças Armadas Revolucionárias do Povo, FARP). El primer ministro dirige el Gobierno, cuyo programa aprueba la Asamblea Nacional Popular (Assembleia Nacional Popular, ANP). La ANP es el máximo órgano legislativo y de control político; el Consejo de Estado asesora en materia política, y los tribunales son formalmente independientes. El Tribunal Supremo de Justicia (Supremo Tribunal de Justiça, STJ) es el máximo tribunal y puede ejercer el control constitucional en pleno. El Ministerio Público (Ministério Público) actúa bajo la dirección del Fiscal General de la República y representa la legalidad y el interés público en las funciones que tiene asignadas. El ordenamiento jurídico se encuentra actualmente en transición. El 26 de noviembre de 2025 tuvo lugar una toma del poder por los militares, seguida de la Carta Política de Transición (Carta Política de Transição) el 8 de diciembre de 2025. La Constitución de 1996 sigue siendo parcialmente aplicable, pero durante la transición prevalecen las disposiciones incompatibles de la carta. Las instituciones transitorias incluyen un presidente de transición; el Alto Mando Militar para la Restauración de la Seguridad Nacional y el Orden Público (Alto Comando Militar para a Restauração da Segurança Nacional e Ordem Pública, ACM), máximo órgano de dirección política; un Consejo Nacional de Transición (Conselho Nacional de Transição, CNT), encargado de la supervisión legislativa y política; y un Gobierno transitorio, responsable de las tareas ejecutivas y administrativas. El CNT tiene 65 miembros, aunque la distribución de escaños prevista en la carta difiere de la registrada por la Unión Interparlamentaria. La carta de transición establece un periodo de transición de doce meses, impide que el presidente y el primer ministro de transición se presenten como candidatos y prevé elecciones generales para el 6 de diciembre de 2026. La Unión Africana y la CEDEAO han considerado inconstitucional la toma del poder por los militares y han pedido el restablecimiento del orden constitucional. El CNT aprobó una nueva constitución el 13 de enero de 2026. Tiene 164 artículos, frente a los 162 de la Constitución de 1996, y refuerza el papel ejecutivo del presidente, a la vez que subordina al primer ministro. Cambia el nombre de la ANP a Assembleia Nacional. En el referéndum del 30 de agosto de 2026, 383.117 votos válidos respaldaron la propuesta y 160.904 votaron en contra; el Sector Autónomo de Bissau fue la única zona administrativa en la que la mayoría se opuso. La Comisión Nacional Electoral (Comissão Nacional de Eleições) declaró definitivo el resultado el 3 y el 4 de septiembre de 2026. Hay versiones contradictorias sobre la promulgación y los efectos jurídicos del referéndum, por lo que conviene consultar el Boletim Oficial y el STJ antes de basarse en la nueva constitución para tomar una decisión operativa. El territorio está organizado en ocho regiones y el Sector Autónomo de Bissau: Bafatá, Biombo, Bolama/Bijagós, Cacheu, Gabú, Oio, Quinara y Tombali. La jerarquía administrativa continúa con regiones, sectores, secciones y tabancas. Las fuentes dan cifras distintas para el número de sectores: 36, 37 o 39. No se deben armonizar esas cifras sin identificar la fuente. La administración regional está a cargo de un gobernador regional (Governador de Região), y la administración sectorial, de un administrador sectorial (Administrador de Sector). La Constitución también reconoce municipios, secciones autárquicas (secções autárquicas) y juntas locales (juntas locais), pero la descentralización y la autonomía financiera son débiles en la práctica. Guinea-Bisáu no cuenta con un sistema consolidado de gobiernos locales elegidos periódicamente que equivalga a un nivel municipal plenamente operativo. Durante la transición, el Gobierno nombra a los gobernadores regionales, los administradores sectoriales y el alcalde de Bissau, con participación del CNT en los nombramientos. La población suele acceder a la administración pública a través de un ministerio, una delegación regional o una administración sectorial. Los servicios de estado civil y registro se prestan a través de la Dirección General de Identificación Civil, Registros y Notariado (Direção-Geral de Identificação Civil, Registos e Notariado), con una conservaduría central, ocho delegaciones regionales y puestos, según se ha informado, en 28 de los 36 sectores. Las estadísticas se coordinan mediante el sistema estadístico nacional. En 2025 se preparó la cartografía censal y se había previsto un censo nacional para 2026, aunque la cobertura y la puntualidad de los datos siguen siendo limitadas. La estructura ministerial abarca áreas como asuntos exteriores, finanzas, economía y planificación, interior, justicia, defensa, educación, salud, agricultura, pesca, obras públicas, energía, transporte, comercio, cohesión social, juventud, cultura, medio ambiente y administración pública. Las tasas y los plazos de tramitación dependen del servicio concreto; no se ha verificado ninguna tasa universal de acceso a los servicios del Estado ni ningún plazo general de prestación. Las finanzas públicas utilizan el franco CFA (XOF) dentro de la Unión Económica y Monetaria de África Occidental. El Banco Central de los Estados de África Occidental (BCEAO) emite la moneda, gestiona la política monetaria, supervisa el sistema bancario y administra las reservas. El Ministerio de Finanzas prepara el presupuesto nacional, la política tributaria y la política de deuda pública. El Fondo Monetario Internacional calculó que la deuda pública equivalía al 75,3 % del PIB en 2025 y señaló un alto riesgo de sobreendeudamiento, aunque consideró que la deuda seguía siendo sostenible. Las presiones fiscales incluyen el control de la masa salarial, la gestión del gasto, la exposición a los ingresos del anacardo y las variaciones de los tipos de interés. Una subvención del Banco Mundial de 10 millones de USD apoya la gestión de las finanzas públicas, el impuesto sobre el valor añadido, la Cuenta Única del Tesoro, los ingresos nacionales y los servicios públicos digitales. La supervisión se reparte entre órganos políticos, financieros, fiscales y judiciales. La ANP, o el CNT durante la transición, ejerce el control político. El Tribunal de Cuentas (Tribunal de Contas) audita las finanzas públicas y ofrece una vía para presentar informes y denuncias públicas. El Ministério Público y el Fiscal General de la República se ocupan de la legalidad, el interés público y los procedimientos penales. El STJ examina cuestiones judiciales y constitucionales. La transparencia en la contratación pública, la capacidad de auditoría y los controles contra la corrupción siguen siendo necesidades centrales de reforma. La Constitución reconoce la igualdad, la libertad de circulación, la libertad religiosa, los derechos sindicales, el derecho de huelga, el acceso a los tribunales y la responsabilidad del Estado. Se puede interponer un recurso de hábeas corpus ante el STJ o un tribunal regional, y la revisión de la detención está sujeta a un plazo máximo de 48 horas. La ley también reconoce los derechos a la información, la expresión, la prensa, la reunión, la manifestación y la asociación, así como los derechos de réplica y rectificación. En la práctica, existe una brecha considerable entre los derechos formales y su ejercicio. Se han denunciado restricciones contra partidos, la sociedad civil y los medios privados, incluidos cierres de sedes de partidos y emisoras de radio privadas. El 21 de mayo de 2026 se aprobó una ley sobre noticias falsas y redes sociales. El Consejo Nacional de Comunicación Social (Conselho Nacional de Comunicação Social), previsto en la Constitución, debe funcionar de manera independiente; la radio y la televisión requieren licencia. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias del Pueblo (FARP) son responsables de defender la soberanía territorial, la independencia y la integridad. A las fuerzas de seguridad se les encomiendan la seguridad interna y el orden público; deben ser apartidistas por ley y siguen sujetas a los derechos constitucionales. La supremacía militar del ACM durante la transición genera una tensión directa con el principio constitucional ordinario de supervisión civil. La Misión de Apoyo a la Estabilización de la CEDEAO en Guinea-Bisáu (ECOWAS Stabilisation Support Mission in Guinea-Bissau, ESSMGB) sigue activa en 2026 para proteger las instituciones estatales. Los programas de las Naciones Unidas y la UNODC apoyan la reforma del sector de la seguridad y la justicia, así como la lucha contra las drogas y la delincuencia organizada. En 2024, las autoridades incautaron 2,6 toneladas de drogas en el aeropuerto de Bissau y procesaron diez casos de tráfico.
El Estado en Guinea-Bisáu
El Estado de Guinea-Bisáu es una república soberana, democrática, laica y unitaria cuyo sistema constitucional atribuye el poder público al presidente, la Assembleia Nacional Popular, el Gobierno y los tribunales. Desde la toma del poder por los militares el 26 de noviembre de 2025, una carta transitoria ha suspendido parcialmente la Constitución de 1996 y ha situado a las autoridades de transición en el centro de las decisiones políticas. La administración pública funciona mediante ministerios nacionales, delegaciones regionales y administraciones sectoriales, mientras que el gobierno local sigue reconocido constitucionalmente, pero está fragmentado en la práctica.
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