Guinea no cuenta con un servicio nacional único que abarque todos los aspectos del entorno cotidiano. El Ministerio de Saneamiento, Hidráulica e Hidrocarburos, el Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, la Agencia Nacional de Saneamiento y Gestión de Residuos, la empresa pública Société des Eaux de Guinée y las comunas locales desempeñan funciones distintas. Proveedores privados, grupos comunitarios, organizaciones no gubernamentales y proyectos de desarrollo cubren las carencias, sobre todo fuera de las redes urbanas establecidas. Por ello, las responsabilidades y la calidad del servicio pueden variar entre una comuna, una prefectura, un distrito urbano y un asentamiento rural. El agua, el saneamiento y la higiene, conocidos por la sigla inglesa WASH, son fundamentales para las condiciones de vida. En las zonas urbanas, los hogares pueden recibir agua a través de la Société des Eaux de Guinée; en las comunidades rurales se recurre con frecuencia a perforaciones, pozos, sistemas solares o proyectos comunitarios y de colaboración. El Programa de Agua y Saneamiento para el Gran Conakry, previsto para 2025–2031 con una inversión aproximada de 200 millones de dólares estadounidenses, abarca la producción, el transporte, el almacenamiento, la distribución, la recuperación del proveedor urbano de agua y las instalaciones WASH en las escuelas. Los costes de conexión, las horas de servicio, los sistemas de pago y los tiempos de espera no están consolidados a escala nacional y dependen del servicio o proyecto local. El acceso al saneamiento sigue siendo muy desigual. En 2024, se informó de que el 39,1 % de los hogares del país tenía retretes mejorados: el 54,4 % en zonas urbanas y el 29,5 % en zonas rurales. La defecación al aire libre afectaba al 19 % de los hogares del quintil de riqueza más bajo. Las letrinas privadas o comunitarias, los baños públicos y las instalaciones financiadas por proyectos pueden servir como alternativa, pero su cobertura y mantenimiento varían. La higiene, la eliminación de residuos y las normas ambientales establecen obligaciones formales, aunque su aplicación sigue siendo desigual. La recogida de residuos y la limpieza pública también se organizan en varios niveles. La Agencia Nacional de Saneamiento y Gestión de Residuos coordina las instituciones públicas, los proveedores privados, las organizaciones colaboradoras y las comunas, y algunos servicios locales de prerecogida se delegan a empresas privadas. El Gran Conakry genera más de 2.000 toneladas de residuos al día. El Centre d’Enfouissement Technique previsto en Baritodé y Kouria dispone de financiación de unos 70 millones de euros, pero los puntos de recogida, la frecuencia y los cargos a usuarios no están normalizados en Guinea. Tirar basura, quemarla al aire libre o eliminarla de forma insegura puede aumentar la exposición al humo, el agua contaminada y las enfermedades. La contaminación atmosférica procede de la cocina con biomasa, la quema abierta de residuos, el tráfico, la minería, la industria, las actividades portuarias y el polvo costero. En 2019, la Organización Mundial de la Salud informó de un promedio anual urbano de PM2,5 de 31,8 microgramos por metro cúbico y de una mortalidad atribuida a la contaminación atmosférica de 244,3 por cada 100.000 personas; en 2022, solo alrededor del 2 % de la población utilizaba combustibles limpios para cocinar. Un documento ambiental guineano establece límites anuales de 65 microgramos por metro cúbico para PM2,5, 80 para PM10, 40 para dióxido de nitrógeno y 50 para dióxido de azufre. Guinea aún no cuenta con un sistema nacional claramente visible de medición y avisos de calidad del aire en tiempo real. Los planes nacionales de clima y aire limpio incluyen medidas de cocina limpia, gestión de residuos y transporte con horizonte de 2030. El ruido y las vibraciones están regulados por el Código del Medio Ambiente L/2019/0034/AN, que también abarca el aire, el agua, los residuos, los olores, la luz, el impacto visual, los riesgos ambientales y los desastres. Las evaluaciones y autorizaciones ambientales pueden abordar el ruido causado por proyectos, pero no se ha documentado que Guinea disponga de un sistema nacional de vigilancia del ruido ni de una plataforma local de reclamaciones uniforme. Según la fuente y el estado del proyecto, una reclamación puede dirigirse a la comuna, a las autoridades de evaluación ambiental o al Ministerio de Medio Ambiente. Los espacios verdes de uso público incluyen zonas de sombra, parques, calles arboladas, patios escolares y otras áreas abiertas. El acceso depende del lugar y de cada proyecto; no se ha acreditado una dotación mínima nacional ni una norma uniforme de entrada. Los trabajos de reforestación urbana del Ministerio de Medio Ambiente en Conakry durante 2026 abarcan calles, plazas, cruces, escuelas y terrenos degradados. El Parque Urbano de Conakry tiene 13 hectáreas, de las cuales 2,5 se incluyeron en las obras iniciales. Otros proyectos incluyen el Lac récréatif de Gbassikolo y Camayenne-Plage. Estos espacios pueden reducir el calor, la erosión y las inundaciones, pero el mantenimiento y el acceso público dependen de cada lugar. La calidad y la seguridad del agua se ven afectadas por la contaminación, las aguas residuales sin tratar, la escasez estacional, las inundaciones, la salinidad costera y la subida del nivel del mar. En 2019, la Organización Mundial de la Salud estimó una mortalidad asociada al agua insalubre, el saneamiento inadecuado y la higiene deficiente de 57,8 por cada 100.000 personas. El Código del Medio Ambiente protege las aguas interiores, marinas y costeras, pero su protección efectiva depende de las infraestructuras, la vigilancia y la aplicación locales. Entre los riesgos habituales figuran las inundaciones provocadas por lluvias intensas, los fallos del drenaje, las inundaciones y la erosión costeras, el calor, los incidentes mineros o industriales y la exposición a residuos o agua insalubres. La Agencia Nacional de Gestión de Emergencias Humanitarias y Protección Civil coordina la preparación y la respuesta nacionales; las comunas y las autoridades locales se ocupan de los avisos, las evacuaciones y las medidas de emergencia en la práctica. No se ha acreditado un servicio de protección individual uniforme ni una estructura nacional de tarifas. Las evaluaciones de impacto ambiental, los planes de gestión ambiental y el cumplimiento de las instrucciones locales de evacuación pueden reducir riesgos cuando se aplican correctamente. El Código del Medio Ambiente garantiza el acceso a la información ambiental, la participación pública y la justicia ambiental. Para un proyecto, el aviso puede difundirse a través de la mairie, la prefectura o la subprefectura y la prensa. Después, los documentos se ponen a disposición en las comunas y se celebran reuniones informativas para intercambiar inquietudes y opiniones. Puede haber una negociación y un informe o audiencia pública. Las comunidades afectadas, las comunas, las asociaciones y las organizaciones no gubernamentales pueden participar antes de la aprobación del proyecto y durante el seguimiento de su plan de gestión ambiental. La escasez de recursos y la distribución limitada de informes validados pueden dificultar el acceso efectivo a la participación. La urbanización, las infraestructuras, la minería, los proyectos hidroeléctricos, la deforestación y el cambio climático están transformando el entorno local. Pueden aumentar las inundaciones, el calor, la erosión costera y del suelo, la salinidad, las interrupciones del agua y del saneamiento, la contaminación atmosférica y la presión sobre los residuos. Programas nacionales y regionales como el plan de agua y saneamiento, las instalaciones de residuos de Baritodé y Kouria, la reforestación urbana, las medidas de cocina limpia y la preparación ante emergencias responden a estas presiones, pero la aplicación sigue siendo desigual. La vivienda, el transporte y la naturaleza también pueden influir en el entorno; sin embargo, la cuestión ambiental se refiere a las condiciones, los servicios, los riesgos y los cambios que se experimentan públicamente en el lugar donde vive y trabaja la gente.
Entorno y servicios ambientales en Guinea
El entorno en Guinea incluye el agua, el saneamiento, la recogida de residuos, el drenaje, la electricidad, el aire y los espacios verdes. También abarca la protección frente a inundaciones, contaminación y otros riesgos locales. Los servicios están fragmentados, por lo que el acceso, los precios y la frecuencia de recogida varían según el lugar y el proveedor. La legislación ambiental reconoce derechos a la información, la participación pública y la justicia ambiental, pero la aplicación y la vigilancia locales siguen siendo desiguales.
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