Las citas y la elección de pareja en Haití son principalmente privadas e informales; no se ha establecido un proceso oficial nacional para encontrar pareja o iniciar una relación. Entre los términos locales figuran relation amoureuse, mariage civil o religieux, plaçage, union consensuelle, union libre, cohabitation y en union sans cohabitation. Plaçage suele describir una unión consensuada informal, vivan juntos o no sus integrantes. En la encuesta EMMUS 2016–2017, el 52 % de las mujeres de 15 a 49 años y el 39 % de los hombres estaban en una unión. Entre las mujeres que estaban en una unión, el 51 % vivía en plaçage y el 32 % estaba en un matrimonio civil o religioso. La edad mediana de la primera unión era de 22,8 años para las mujeres de 25 a 49 años y de 27,7 años para los hombres de 30 a 64; entre las mujeres, era de 21,8 años en zonas rurales y 24,4 en zonas urbanas. El 17 % de las mujeres de 25 a 49 años había iniciado su primera unión antes de los 18. La Constitución, incluidos sus artículos 259 y 260, protege las formas de familia y de unión, pero el plaçage no tiene un estado legal independiente equivalente al matrimonio formal. Esta diferencia puede afectar la propiedad, la herencia, el apoyo económico y las consecuencias de una separación. El matrimonio formal se tramita por la vía del estado civil ante un officier de l’état civil y da lugar a un Acte de Mariage. El divorcio formal se tramita ante el Tribunal civil o el Tribunal de Première Instance y va seguido de una sentencia de divorcio y un Acte de Divorce o la anotación correspondiente en el registro civil. La disolución del plaçage suele ser informal y no proporciona automáticamente el mismo estado ni las mismas consecuencias sobre los bienes que un divorcio. Las cuestiones relativas a los hijos, la paternidad y la manutención requieren una aclaración jurídica aparte. Las referencias publicadas indican edades mínimas para contraer matrimonio que son contradictorias: UN Women señala 16 años para las mujeres y 18 para los hombres, mientras que el artículo 133 del Code civil se cita como fuente de una edad mínima de 15 años para las mujeres y 18 para los hombres. Los estándares constitucionales y de la CEDAW establecen 18 años para ambos sexos. Por tanto, hace falta una revisión jurídica local actual para cada caso y no debe considerarse que una persona menor de edad puede casarse automáticamente. El matrimonio formal y la unión informal no deben confundirse con la poligamia legal. En la encuesta EMMUS, el 14 % de las mujeres en una unión dijo que su pareja tenía una o más mujeres adicionales, pero ese resultado no acredita la existencia de un matrimonio polígamo reconocido legalmente. Dentro de una relación, cada pareja conserva sus derechos al consentimiento sexual y la autonomía reproductiva. Según los datos de EMMUS, el 78,7 % de las mujeres dijeron que tomaban sus propias decisiones sobre las relaciones sexuales, el 92,5 % sobre la anticoncepción y el 57,1 % sobre las tres decisiones de salud sexual y reproductiva estudiadas. El MSPP PSN SRMNIA 2026–2030 indica que en 2023 el uso de métodos modernos de planificación familiar fue del 22,1 % y que el 51 % de la demanda de anticoncepción moderna estaba satisfecha. Aunque el 91,9 % de los centros de salud tenía al menos un método de planificación familiar, solo el 32,5 % ofrecía sistemáticamente cinco métodos modernos. La falta de existencias, los costes, la religión, la incertidumbre y el transporte pueden limitar el acceso; más del 10 % de la clientela pagó por un servicio de planificación familiar. Las normas para menores de 18 años pueden limitar el acceso a la planificación familiar y a las pruebas de VIH, con excepciones que incluyen el embarazo, la maternidad o paternidad y la violación. El MSPP, UNFPA y las clínicas móviles pueden proporcionar anticonceptivos, preservativos, pruebas de ITS y VIH, apoyo psicosocial y derivaciones, pero la disponibilidad varía según el departamento y las condiciones de seguridad. El control y la violencia por parte de la pareja son riesgos en la relación, no signos de consentimiento ni comportamientos normales. Entre las mujeres que tenían o habían tenido una unión, EMMUS registró violencia de pareja emocional en el 26,3 %, física en el 18,6 % y sexual en el 11,2 %; el 24 % informó violencia física o sexual y el 34 % violencia emocional, física o sexual. El 59 % dijo que su pareja se ponía celosa cuando hablaba con hombres, el 57 % que su pareja exigía saber dónde estaba en todo momento y el 31 % declaró al menos tres formas de conducta controladora. En la zona metropolitana, el indicador combinado de violencia física o sexual de pareja fue del 31,5 %. Solo el 24 % de las supervivientes de violencia física o sexual pidió ayuda, mientras que el 54 % no se lo contó a nadie; entre quienes buscaron ayuda, el 64 % acudió a su propia familia, el 22 % a la familia de su pareja y el 11 % a la policía. La vía actual de protección puede incluir a MCFDF, MSPP, el Subgrupo sobre Violencia de Género y los servicios de UNFPA, como asistencia médica, psicosocial, jurídica, de alojamiento, policial o de seguridad y para los medios de vida. UNFPA y Kay Fanm indican que la línea gratuita de Digicel *322 está disponible en todo el país; la información de servicio de 2026 señala un horario habitual de 7:00 a 22:00, seis días por semana, aunque las condiciones de crisis pueden alterar la disponibilidad. Las relaciones sexuales consentidas entre personas del mismo sexo adultas no están penalizadas, pero no se reconocen el matrimonio ni las parejas del mismo sexo registradas. La protección jurídica y la aceptación social siguen siendo limitadas, por lo que deben tenerse en cuenta los riesgos de seguridad para las personas LGBTQI+ y la falta de denuncias. En la misma encuesta, el 14 % de las mujeres en una unión dijo que su pareja tenía una o más mujeres adicionales; esto describe las circunstancias de pareja declaradas y no prueba un estado legal formal.
Relaciones románticas en Haití
En Haití, las relaciones románticas pueden adoptar la forma de citas, convivencia, plaçage, unión libre o matrimonio civil o religioso. El matrimonio formal crea un estado legal reconocido, mientras que una unión informal puede ofrecer menor protección a la pareja en cuestiones de propiedad, herencia, manutención y separación. El consentimiento, la privacidad, los anticonceptivos, la protección contra la violencia y el acceso a ayuda son factores que determinan la seguridad práctica de una relación.
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