Las palabras neerlandesas godsdienst y geloof pueden referirse a la religión y a las creencias personales. Los Países Bajos tienen una larga historia cristiana, en particular de comunidades católicas romanas y protestantes, y muchas iglesias siguen siendo importantes como edificios, lugares de reunión o sitios patrimoniales. El país no tiene una religión oficial del Estado. La libertad religiosa y la libertad de no seguir ninguna religión son principios fundamentales. Las personas pueden practicar su culto, cambiar de creencia, seguir varias tradiciones o mantener sus creencias en privado. Desde el siglo XX, la secularización ha transformado la vida pública. Muchas personas no pertenecen a una organización religiosa, mientras que algunas siguen celebrando festividades religiosas, usando edificios religiosos o manteniendo prácticas morales y familiares vinculadas a la fe. La migración ha diversificado la vida religiosa. Las comunidades musulmanas incluyen distintas tradiciones culturales y teológicas, y las comunidades judías, hindúes, budistas, sijes, cristianas ortodoxas y de otras religiones también contribuyen a la vida pública. Las comunidades religiosas organizan cultos, educación, obras benéficas, cuidados, celebraciones, prácticas alimentarias, asesoramiento y apoyo a quienes acaban de llegar. Algunos grupos también organizan actividades culturales abiertas a personas que no son miembros. La religión puede influir en las rutinas semanales, la ropa, la alimentación, el matrimonio, el duelo, las festividades y las ideas sobre la familia o la comunidad. Esa influencia varía mucho entre personas y familias. Las instituciones públicas, como escuelas, hospitales, lugares de trabajo y municipios, deben atender a personas con creencias diferentes. Las cuestiones prácticas suelen referirse al espacio, el tiempo, la comida, la ropa, las ceremonias y la comunicación respetuosa. La religión puede ofrecer sentido, amistad, cuidados y pertenencia. También puede generar desacuerdos cuando las creencias entran en conflicto con las normas, la libertad personal, las expectativas de género o la discriminación; por eso, son importantes el respeto mutuo y la igualdad de trato.
Religión en los Países Bajos
La religión en los Países Bajos está marcada por la historia cristiana, la libertad religiosa, la secularización, la migración y la presencia de muchas comunidades activas. Iglesias, mezquitas, sinagogas, templos, grupos humanistas y formas privadas de creencia conviven. El país no está organizado en torno a una fe oficial, y las personas pueden ser religiosas, espirituales, no religiosas o tener dudas.
VivAVia puede cometer errores. Comprueba la información importante.

