Los principales riesgos de desastre en Madagascar son los ciclones y las tormentas tropicales, las lluvias intensas, las crecidas de los ríos y las sequías prolongadas. Las costas del este, noreste y norte están especialmente expuestas a los ciclones, mientras que el Grand Sud y el suroeste sufren sequías persistentes. Las inundaciones y los deslizamientos de tierra afectan a las tierras altas centrales y las zonas urbanas. También son relevantes las marejadas ciclónicas, el oleaje costero y los incendios de matorrales. Las plagas de langosta, los tsunamis, los terremotos, los accidentes marítimos o aéreos, la contaminación marina y los accidentes industriales o mineros ocurren en lugares más específicos o de forma episódica. Las epidemias y las emergencias sanitarias corresponden principalmente a los servicios de salud; el daño ambiental, a la protección de la naturaleza; y la violencia intencional o los delitos, a los servicios de seguridad ciudadana. Madagascar cuenta con un sistema formal de gestión de desastres bajo el marco nacional GRC. GRC significa Gestion des Risques et des Catastrophes, o gestión del riesgo de desastres, mientras que RRC significa Réduction des Risques de Catastrophe, o reducción del riesgo de desastres. El CNGRC se encarga de la coordinación estratégica nacional. El BNGRC lidera la coordinación operativa, la preparación, el socorro de emergencia, la respuesta humanitaria y la recuperación. El CPGU proporciona apoyo técnico a la Primature y el CNCOU, Centre National de Coordination des Opérations d’Urgence, coordina las operaciones de emergencia. Météo Madagascar y la Direction Générale de la Météorologie vigilan los peligros, emiten pronósticos y publican alertas. El Ministère chargé de l’Intérieur, las autoridades regionales y distritales, las Préfectures, las Communes y los Fokontany activan medidas locales, comunican las condiciones y aplican las instrucciones. La Loi 2015-031, promulgada el 12 de febrero de 2016, establece que la gestión del riesgo de desastres es responsabilidad del Estado y de las Collectivités Territoriales Décentralisées. Los planes nacionales y territoriales de contingencia deben incluir mecanismos de alerta. El Représentant de l’Etat territorial activa los planes locales de alerta e intervención. El sistema se financia mediante presupuestos públicos, un fondo estatal de contingencia, subvenciones especiales, donaciones y mecanismos de cooperación, pero las fuentes revisadas no establecen un derecho general a recibir indemnización individual. Las alertas de ciclón tienen varios niveles. La Alerte Verte puede avisar con unos dos a cinco días de anticipación cuando se vigila una amenaza. La Alerte Jaune suele indicar una amenaza en las siguientes 24 a 48 horas. La Alerte Rouge señala un peligro inmediato o en curso, a menudo unas 12 horas antes del impacto. La Alerte Bleue se utiliza después de un ciclón, pero no significa automáticamente que todo peligro haya terminado. Météo Madagascar también puede emitir una vigilance météorologique por lluvias intensas, vientos fuertes, oleaje elevado o inundaciones. El tiempo de anticipación varía según el peligro, y un avis de menace puede ser breve o no llegar a emitirse. Los hogares deben seguir los boletines oficiales por radio, televisión y a través de las autoridades locales; asegurar agua, alimentos, iluminación, medicamentos y documentos; reforzar puertas y ventanas; proteger el ganado y las piraguas; suspender las actividades marítimas y abandonar las viviendas cercanas a costas expuestas cuando así se indique. Durante una Alerte Rouge, las personas deben permanecer en el interior de un edificio seguro, evitar desplazamientos innecesarios, seguir las instrucciones locales y desconectar la electricidad cuando corresponda. Después de la alerta, hay que evitar edificios dañados, árboles, cables eléctricos y cursos de agua crecidos, y mantener accesos libres para los equipos de rescate. El BNGRC, el CNCOU, las autoridades locales y socios como ONG, organismos de la ONU y la Cruz Roja coordinan evaluaciones, ayuda de emergencia, lugares de alojamiento, alimentos, artículos no alimentarios, logística y restauración. El acceso depende de los daños locales, las necesidades y las condiciones del transporte. Los lugares de evacuación y alojamiento se activan a nivel local; las pruebas revisadas no establecen una lista nacional única de lugares ni un pago estándar de alojamiento. El número gratuito 930 de BNGRC funciona las 24 horas para recibir información urgente, quejas comunitarias verificadas e informes de posibles peligros como ciclones, inundaciones, sequías, deslizamientos de tierra y otros riesgos. Las llamadas a 034 05 480 68 o 034 05 480 69 tienen costo. El 930 debe usarse para emergencias reales, no para informes generales o falsos. La recuperación suele pasar de la evaluación de daños y necesidades al socorro de emergencia, la recuperación temprana, la rehabilitación y la reconstrucción resiliente. Los ciclones, las inundaciones y los deslizamientos de tierra pueden dañar carreteras, puentes, sistemas de drenaje, puertos, aeropuertos y servicios públicos. La limitada redundancia de las redes de transporte de Madagascar significa que, en algunas condiciones modelizadas, el fallo de menos del 20% de los enlaces de la red puede ocasionar una pérdida funcional de alrededor del 80%. Los programas del Banco Mundial han apoyado puentes en las RN6 y RN5a, puentes modulares de reserva y financiación de emergencia para las RN4 y RN6 y el puerto de Mahajanga tras daños causados por ciclones. Estos programas apoyan la recuperación de infraestructura y no generan un beneficio personal automático. El Banco Mundial ha registrado 35 ciclones, ocho inundaciones y cinco sequías graves en los últimos 20 años; estas cifras y las pérdidas anuales modelizadas superiores a USD 100 millones son estimaciones indicativas del riesgo, no un recuento actual de daños.
Desastres en Madagascar
Madagascar afronta ciclones, tormentas tropicales, lluvias intensas, inundaciones y sequías frecuentes; los deslizamientos de tierra, las marejadas ciclónicas y los incendios de matorrales generan riesgos adicionales. El sistema nacional de gestión de desastres coordina las alertas, la preparación, la asistencia de emergencia y la recuperación a través de organismos como BNGRC, Météo Madagascar y las autoridades locales. La exposición y las necesidades prácticas varían considerablemente entre las zonas costeras, el Grand Sud, las tierras altas centrales y las comunidades urbanas.
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