La Oficina Nacional de Estadística mide los gastos de los hogares mediante la Encuesta de Presupuestos Familiares. En 2025, el gasto medio mensual de consumo fue de 6.462,0 MDL por persona en las zonas urbanas y de 3.900,3 MDL en las rurales. Los promedios regionales oscilaron entre 7.600,8 MDL en Chișinău y 4.400,4 MDL en el norte, 3.894,3 MDL en el centro y 3.641,3 MDL en el sur. Los hogares unipersonales gastaron una media de 6.389,0 MDL por persona, frente a 3.555,4 MDL en los hogares con cinco miembros o más. La metodología de la encuesta cambió en 2025, por lo que las comparaciones con años anteriores requieren cautela. Los alimentos constituyen la mayor categoría de gasto. Representaron el 40,2 % del gasto medio de los hogares, el 35,2 % en las zonas urbanas y el 47,4 % en las rurales. En 2025, el consumo anual medio por persona fue de 111,2 kilogramos de pan y 60,5 kilogramos de carne. Los hogares pueden combinar las compras en tiendas y mercados, las compras a explotaciones agrícolas y su propia producción. En 2025 aumentaron los precios medios de los alimentos: las frutas frescas subieron un 20,06 %, los huevos un 20,05 %, el aceite vegetal un 10,69 % y la leche y los productos lácteos un 5,76 % respecto de diciembre de 2024. Los gastos de vivienda dependen mucho de si la vivienda es propia y de la localidad. Alrededor del 92,1 % de los hogares vivía en una vivienda propia y el 7,9 % alquilaba o vivía sin pagar alquiler; el alquiler era más habitual en zonas urbanas, con un 14,9 %, que en las rurales, con un 1,8 %. En el conjunto de los hogares, el 66,4 % vivía en casas independientes; entre los hogares urbanos, el 64,5 % ocupaba apartamentos, y entre los rurales, el 98,4 % vivía en casas independientes. En Moldavia no existe una tarifa nacional uniforme de alquiler. Los anuncios locales y los contratos con el arrendador determinan el alquiler, la fianza, las condiciones del contrato y los servicios públicos que paga el inquilino. La vivienda suponía más del 30 % de los ingresos familiares para el 11,6 % de los hogares. Los servicios públicos incluyen electricidad, gas, agua, alcantarillado y calefacción. La Agencia Nacional de Regulación de la Energía supervisa los precios regulados de la energía, mientras que los proveedores locales de agua y calefacción fijan o aplican tarifas específicas de cada localidad. Según las tarifas documentadas para 2026, el suministro eléctrico de baja tensión, sin impuesto sobre el valor añadido, costaba 356 bani por kilovatio-hora con Premier Energy y 395 bani con FEE Nord. Las tarifas según la hora eran de 375 bani durante el día y 294 durante la noche con Premier Energy, y de 411 bani durante el día y 343 por la noche con FEE Nord. El suministro de gas de Energocom para hogares de baja presión costaba 18.798 MDL por 1.000 metros cúbicos, sin impuesto sobre el valor añadido, con un cargo de distribución de 4.974 MDL por 1.000 metros cúbicos; el importe final depende de la categoría y la presión. El coste del agua y el alcantarillado varía según el proveedor. Según los datos tarifarios disponibles, el agua para hogares costaba 14,03 MDL por metro cúbico en Chișinău, frente a 27,40 MDL en Bălți, 23,45 MDL en Cahul y 25,17 MDL en Ungheni. El coste de la calefacción también varía según el proveedor; por ejemplo, en Comrat se documentó una tarifa térmica de 3,22 MDL por kilovatio-hora, sin impuesto sobre el valor añadido. La infraestructura rural puede generar gastos de conexión o mantenimiento: el acceso a un acueducto era del 56,2 %, el de un inodoro interior del 47,2 %, el de alcantarillado del 71,0 % y el de un baño o ducha del 56,1 %, frente al 96,2 %, 91,4 %, 97,6 % y 92,5 %, respectivamente, en zonas urbanas. La calefacción supone un riesgo presupuestario estacional importante, sobre todo en las viviendas que dependen de combustibles sólidos o están mal aisladas. El programa Ajutor la contor de 2025–2026 ayudó a unas 620.000 viviendas con un máximo de 1.000 MDL para gas, calefacción o electricidad y 800 MDL para combustible sólido; la elegibilidad dependía de los ingresos, el tamaño del hogar, la fuente de calefacción y la situación de cada hogar. El transporte representó el 8,1 % del gasto medio, el 10,0 % en zonas urbanas y el 5,2 % en las rurales. A partir del 21 de agosto de 2026, el límite provisional para el transporte regular interregional de pasajeros era de 1,11 MDL por kilómetro y pasajero, vinculado al coste del combustible y sujeto a revisión cada siete meses. Las tarifas municipales varían según la localidad, mientras que la disponibilidad de transporte rural puede hacer más significativos los gastos de combustible del coche privado. El 9 de septiembre de 2026, los precios máximos de referencia eran de 32,59 MDL por litro de gasolina 95 y 32,84 MDL por litro de diésel. La atención sanitaria representó el 4,5 % del gasto de los hogares, el 5,1 % en zonas urbanas y el 3,6 % en las rurales. La Compañía Nacional de Seguros Médicos administra el acceso a través del Programa de Seguro Médico Obligatorio Unificado. Los trabajadores pagan una cotización del 9 % del salario y otras remuneraciones, mientras que la cotización individual fija para 2026 era de 12.636 MDL al año, con descuentos legalmente establecidos por pronto pago para algunas categorías. Los medicamentos subvencionados y los servicios cubiertos pueden reducir los pagos directos, pero el diagnóstico, la atención dental, el tratamiento privado y las enfermedades crónicas pueden generar gastos directos considerables, especialmente sin seguro. La educación representó el 1,0 % del gasto medio, el 1,5 % en zonas urbanas y el 0,3 % en las rurales. El acceso a las escuelas públicas reduce los gastos de matrícula, y en septiembre de 2025 empezaron a ofrecerse comidas escolares gratuitas a unos 295.000 alumnos de los cursos I a IX. En 2025 también se entregó una ayuda única para gastos escolares de 1.000 MDL por alumno de los cursos I a IX. Las cuotas de manutención de alimentos de preescolar se fijaron en el 50 % del gasto alimentario presupuestado, con partidas alimentarias documentadas de unos 7,80 a 35,80 MDL por día, según la edad y la asistencia. Los gastos de matrícula, alojamiento y transporte para estudios superiores varían según la institución. Los hogares con hijos tuvieron unos ingresos mensuales medios de 4.870,8 MDL y un gasto de consumo de 4.467,7 MDL por persona. Su gasto se distribuyó entre alimentos, un 39,6 %; vivienda y servicios públicos, un 13,4 %; transporte, un 9,9 %; y ropa, un 7,6 %. En 2025, el mínimo de subsistencia fue de 3.053,4 MDL por persona. Las cifras correspondientes a los niños fueron de 3.044,0 MDL en general, 1.185,0 MDL para los menores de un año, 2.578,1 MDL para las edades de uno a seis años y 3.378,2 MDL para las edades de siete a diecisiete años. A partir del 1 de enero de 2026, la prestación por nacimiento fue de 21.886 MDL por hijo y se abonó automáticamente a partir del registro de población. La prestación para el cuidado de hijos era de 1.000 MDL mensuales hasta los dos años de edad, tanto para progenitores asegurados como no asegurados. La información y las comunicaciones representaron el 4,1 % del gasto, el 4,6 % en hogares rurales y el 3,8 % en los urbanos. Como referencia para el internet fijo de Moldtelecom, las tarifas mensuales eran de 130 MDL para 300 Mbps, 150 MDL para 500 Mbps y 160 MDL para 1.000 Mbps, según la oferta, la región y el contrato. Los precios de la telefonía móvil y la televisión dependen del proveedor, y la instalación en zonas rurales puede conllevar un gasto puntual. El ocio, el deporte y la cultura representaron el 2,4 % del gasto, un 3,5 % en zonas urbanas y un 0,8 % en las rurales. La restauración y el alojamiento representaron el 3,5 %, un 5,3 % en zonas urbanas y un 0,7 % en las rurales; los precios de la restauración subieron un 11,96 % en diciembre de 2025 respecto de diciembre de 2024. En los datos disponibles, el efectivo representaba el 92,7 % del gasto de los hogares. La banca, los préstamos, las deudas y los impuestos son cuestiones financieras distintas: afectan al medio de pago, al coste de financiación o a los ingresos netos, pero no sustituyen el cálculo del coste subyacente. Los promedios nacionales tampoco incluyen la orilla izquierda del Nistru ni el municipio de Bender, por lo que los presupuestos para esas zonas requieren datos locales independientes.
Coste de vida en Moldavia
El coste de vida en Moldavia combina gastos domésticos recurrentes con desembolsos puntuales para vivienda, conexiones, educación, atención sanitaria y acontecimientos familiares. En 2025, los ingresos disponibles medios fueron de 5.767 MDL por persona al mes, mientras que el gasto medio de consumo fue de 5.096,7 MDL; los alimentos representaron el 40,2 % del gasto, la vivienda y los servicios públicos el 15,9 %, el transporte el 8,1 % y la salud el 4,5 %. Los costes varían mucho según la región, el tipo de localidad, el tamaño del hogar, la propiedad de la vivienda, el tipo de calefacción y el acceso a los servicios. Por eso, un presupuesto realista requiere precios locales y facturas estacionales, no una única cifra nacional.
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