El censo de 2023 registró 623.633 residentes y permitió declarar libremente la lengua. El 43,18 % declaró el serbio como lengua materna; el 34,52 %, el montenegrino; el 6,97 %, el bosnio; el 5,25 %, el albanés; el 2,36 %, el ruso; el 2,08 %, el serbocroata; el 0,75 %, el romaní; y el 0,35 %, el croata. Las cifras de lenguas habladas declaradas difieren ligeramente: el serbio representó el 43,52 %; el montenegrino, el 36,23 %; el bosnio, el 6,68 %; el albanés, el 4,49 %; el ruso, el 2,21 %; el serbocroata, el 1,51 %; el romaní, el 0,32 %; y el croata, el 0,26 %. Estas cifras describen declaraciones y usos lingüísticos, no la identidad étnica. El montenegrino pertenece a un continuo lingüístico štokaviano principalmente ijekaviano. El habla del noroeste se asocia con variedades de Herzegovina oriental, mientras que en el sur y el sureste se encuentran las variedades Zeta-Lovćen, Zeta-Sjenica, Zeta-Sandžak meridional y Zeta-Polimlje superior. Bokeljski se usa como descripción censal local, pero no tiene un estatus oficial constitucional propio. El montenegrino destaca especialmente en Cetinje; el serbio se usa ampliamente en los municipios del norte y centro; el bosnio es especialmente común en Rožaje, Plav, Petnjica y Gusinje; y el albanés tiene un uso local importante en Tuzi, Ulcinj, Gusinje y Plav. Las autoridades públicas aplican las normas sobre lengua oficial establecidas por la Constitución y las leyes sobre derechos de las minorías. En el gobierno local, el uso de una lengua minoritaria puede aplicarse cuando una minoría constituye la mayoría o una parte sustancial de la población; en la práctica, el umbral pertinente suele evaluarse en el 5 % tomando como referencia los dos censos más recientes. Según el municipio y el personal disponible, esto puede abarcar trámites, documentos públicos, registros, material electoral, nombres personales, alfabetos y letreros bilingües de calles y lugares. El Ministerio de Derechos Humanos y de las Minorías, los organismos estatales y los órganos de autogobierno local comparten responsabilidades. El marco jurídico no establece una tarifa única nacional para los usuarios ni un plazo de servicio general para la asistencia lingüística, y su aplicación puede variar debido al personal, los recursos y la supervisión limitada. El montenegrino es la lengua habitual de enseñanza, aunque también pueden usarse el serbio, el bosnio, el albanés y el croata para impartir clases. La educación en una lengua minoritaria puede ofrecerse íntegramente en esa lengua, con enseñanza también del montenegrino y su alfabeto. Hay escuelas en albanés especialmente en Tuzi, Ulcinj, Plav y Gusinje. El romaní todavía no cuenta con una vía escolar formal ordinaria, aunque el primer intérprete judicial de romaní se registró el 5 de noviembre de 2024 y en 2023 se publicó un diccionario romaní-montenegrino y montenegrino-romaní. Montenegro participa en la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias desde el 6 de junio de 2006. El albanés y el romaní están protegidos por las partes II y III, mientras que el bosnio y el croata están protegidos por la parte II. En 2025, ningún municipio había introducido formalmente el romaní para uso oficial. Por ello, el apoyo al romaní sigue siendo principalmente informal o basado en proyectos, a diferencia de las vías más consolidadas para las demás lenguas de uso oficial. Las comunidades minoritarias pueden crear sus propios medios. Se espera que los medios públicos fundados en Montenegro ofrezcan programación adecuada en lenguas minoritarias, incluidas noticias, cultura, educación, deportes y entretenimiento, y que presenten al menos una vez al mes la vida, cultura e identidad de las minorías en la lengua oficial pertinente. RTCG y las emisoras públicas locales son proveedores centrales, mientras que la traducción y los subtítulos dependen en parte de los presupuestos disponibles. Los consejos de las minorías, el Fondo para la Protección y el Ejercicio de los Derechos de las Minorías y el Centro para la Preservación y el Desarrollo de la Cultura de las Minorías apoyan publicaciones, periódicos, literatura, actos culturales y revitalización lingüística. La Estrategia de Política para las Minorías 2024–2028 incluye objetivos relativos al uso de las lenguas. Los consejos de las minorías pueden asesorar sobre los planes de estudio y apoyar proyectos culturales y lingüísticos. La participación de las minorías también abarca la planificación del desarrollo local, los presupuestos, la ordenación territorial y los debates públicos, junto con mecanismos de representación en el Parlamento, los servicios públicos y los órganos estatales y locales. Entre los residentes de 15 años o más, el 37,97 % declaró conocer inglés; el 7,46 %, ruso; el 4,83 %, italiano; el 3,72 %, alemán; el 2,01 %, francés; y el 1,02 %, español. Estas lenguas extranjeras son útiles en la práctica, pero no tienen estatus de lengua oficial.
Lenguas en Montenegro
El panorama lingüístico de Montenegro combina el montenegrino como lengua oficial con el serbio, el bosnio, el albanés y el croata, también de uso oficial. Los alfabetos cirílico y latino tienen el mismo estatus. El uso de las lenguas varía considerablemente entre municipios, mientras que la educación, la administración pública, los medios y la participación cultural ofrecen diversas vías formales y prácticas para usar lenguas minoritarias.
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