Una relación romántica en Samoa puede seguir siendo informal o convertirse en una unión de hecho o un matrimonio formal. Una unión de hecho es una relación de pareja duradera sin ceremonia ni inscripción matrimonial. El término local fa'aipoipoga significa matrimonio. La aiga, es decir, la familia y la red familiar ampliada, puede influir en la residencia, las responsabilidades y las decisiones de pareja dentro de fa'a Samoa. Una nofotane es una pareja mujer que, tras casarse, se traslada a la aldea o al entorno familiar de su esposo; faiāvā es el término local documentado para el equivalente masculino. Estas prácticas varían según la familia, la aldea, la iglesia y el entorno urbano o rural; no existe un único modelo universal de noviazgo. Para casarse formalmente, ambas personas deben tener al menos 18 años. En general, una persona menor de 21 necesita el consentimiento escrito de un progenitor o tutor vivo que resida en Samoa. La pareja debe avisar con al menos 10 días completos de antelación a un funcionario matrimonial autorizado y celebrar la ceremonia dentro de los tres meses siguientes al aviso. El registro matrimonial se presenta para su inscripción, normalmente dentro de 14 días, a la División de Nacimientos, Defunciones y Matrimonios. Hay oficinas en Apia y Salelologa. El certificado matrimonial cuesta SAT 50 para un ciudadano samoano y SAT 100 para una persona extranjera; según la investigación disponible, el trámite suele completarse el mismo día. El censo de Samoa de 2021 registra las uniones de hecho como una categoría separada. Contó 10.202 personas en uniones de hecho, frente a 62.311 personas casadas, 124.644 solteras o que nunca se habían casado, 5.466 viudas, 1.419 divorciadas y 1.515 separadas. La legislación vigente ofrece cierta protección a las relaciones domésticas, pero la investigación disponible no acredita que las uniones de hecho equivalgan generalmente al matrimonio. Por ejemplo, la Ley de Relaciones Laborales y Empleo exige nueve meses de convivencia para una norma específica sobre permiso de paternidad; ese requisito no debe extenderse a otros derechos. El consentimiento es necesario para la intimidad en toda relación romántica. La Ley de Seguridad Familiar de 2013 abarca el matrimonio legal, consuetudinario o religioso; la convivencia similar al matrimonio; los hijos en común; el compromiso; el noviazgo; las relaciones consuetudinarias, y las relaciones íntimas o sexuales reales o percibidas, de cualquier duración. Define ampliamente la violencia e incluye el maltrato físico, sexual, emocional, verbal y psicológico, la intimidación, el acoso, la persecución y el control. El abuso sexual es una conducta sexual sin voluntad ni consentimiento libres. La persona denunciante o una persona representante autorizada, como un abogado, Sui o le Nu'u, Sui Tamaitai o le Nu'u, consejero, profesional sanitario, trabajador social o docente, puede solicitar medidas ante el Tribunal de Familia. Ante un riesgo físico o sexual inmediato, el tribunal puede emitir una orden provisional de protección, incluso fuera del horario habitual. Las órdenes pueden restringir el contacto o el acceso a una vivienda o lugar de trabajo, determinar pagos de alquiler, vehículos o hipotecas, conceder ayuda económica de emergencia y regular los acuerdos relativos a los hijos. La Unidad de Violencia Doméstica de la Policía de Samoa administra la Ley de Seguridad Familiar, emite órdenes provisionales de protección y notifica las órdenes judiciales. La planificación de la relación puede incluir anticoncepción, información sobre salud sexual y asesoramiento. La Política Nacional de Salud Sexual y Reproductiva 2018–2023 establece servicios de salud sexual y reproductiva accesibles y asequibles, incluida información y orientación para jóvenes. Hay preservativos en comercios, centros juveniles, clínicas, clínicas escolares y farmacias, aunque no se verificaron los detalles ni las tarifas vigentes de reposición. La encuesta DHS-MICS de 2019–20 indicó una prevalencia de anticonceptivos del 16,6% entre las mujeres de 15 a 49 años casadas o en una unión; la necesidad de planificación familiar moderna satisfecha fue del 29,4% y la toma conjunta de decisiones sobre planificación familiar, del 34,6%. La investigación disponible no registra reconocimiento legal del matrimonio entre personas del mismo sexo en Samoa. El marco matrimonial oficial emplea los términos marido y mujer y hombre y mujer; una revisión de la Comisión de Reforma Jurídica de Samoa señaló ambigüedad legal y recomendó una definición más clara, pero esa recomendación no es una ley promulgada. La definición de protección de la Ley de Seguridad Familiar no distingue entre personas. Para poner fin a una relación de noviazgo o a una unión de hecho, en general no se necesita una orden de divorcio equivalente a la que se requiere para un matrimonio formal. El matrimonio formal termina mediante la Ordenanza de Divorcio y Causas Matrimoniales de 1961 por ruptura irreparable. La prueba habitual implica al menos 12 meses de convivencia separada e ininterrumpida, aunque la violencia doméstica puede constituir una excepción. Por lo general, el decreto entra en vigor al cabo de un mes, o más tarde si el tribunal debe resolver cuestiones relativas a hijos menores de 18 años. La orden de disolución se presenta a la División de Nacimientos, Defunciones y Matrimonios para su registro.
Relaciones románticas en Samoa
Las relaciones románticas en Samoa incluyen las citas, el noviazgo, las relaciones consuetudinarias, las uniones de hecho y el matrimonio formal. El matrimonio se rige por la Ordenanza del Matrimonio de 1961 y se inscribe en la División de Nacimientos, Defunciones y Matrimonios; las uniones de hecho cuentan con algunas protecciones específicas, pero en general no equivalen al matrimonio. Las expectativas familiares, aldeanas, eclesiásticas, urbanas o rurales pueden influir en la convivencia, la intimidad y los planes a largo plazo.
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