En Sudán del Sur no hay una categoría, un directorio ni un servicio central nacional documentado para organizar contactos sociales ocasionales. Las personas suelen conocerse en la escuela o en una asociación de padres y docentes, un centro juvenil, una actividad deportiva, artística, musical o de formación profesional, una iglesia u otro entorno religioso, un grupo de mujeres o jóvenes, un salón comunitario, un patio, un mercado, un lugar de trabajo, un medio de transporte, un asentamiento para personas desplazadas internas, un grupo de escucha de radio o una organización comunitaria. Los líderes de diálogo comunitario, docentes, facilitadores, líderes locales y personas de confianza pueden ayudar a incorporarse a una actividad, pero no son un servicio nacional para encontrar personas. El acceso varía mucho entre estados y condados, y entre zonas urbanas y rurales. La edad, el género, la participación escolar o en programas, el desplazamiento, la condición de comunidad de acogida, el idioma y la seguridad local afectan quién puede participar y cuándo se realizan las actividades. Algunos programas se dirigen a grupos concretos, como niños, jóvenes o mujeres y niñas. En Sudán del Sur no hay requisitos de entrada, cuotas de afiliación ni duraciones uniformes. El contacto informal suele ser gratuito, aunque puede haber gastos de transporte, saldo telefónico, datos y actividades. Los horarios de los programas varían: algunos grupos se reúnen semanal, mensual o diariamente, mientras que otras actividades tienen formatos fijos, como varias sesiones semanales. En Sudán del Sur se hablan más de 50 lenguas locales. Una persona intermediaria de confianza que hable el idioma local puede facilitar el primer contacto, en especial si el grupo está vinculado a una iglesia, un líder comunitario, una escuela o un programa de ayuda. Un lugar público no es automáticamente seguro. Los conflictos armados, la violencia entre comunidades, la delincuencia, los secuestros, las minas terrestres, los robos, la violencia de género, las inundaciones y las enfermedades pueden afectar los desplazamientos y las reuniones. Evita viajar de noche, usar rutas aisladas, pasar por puestos de control desconocidos, acudir a protestas o grandes concentraciones imprevisibles y contactar con grupos armados. Sigue las alertas locales vigentes y los consejos de líderes comunitarios de confianza; no conciertes a solas el primer encuentro fuera de un lugar público conocido. El contacto digital utiliza teléfonos móviles, servicios de internet, redes sociales, reuniones en línea, redes de pares y radio. La Autoridad Nacional de Comunicaciones regula las tecnologías de la información y la comunicación, las telecomunicaciones, los servicios postales y la radiodifusión, pero el acceso y la conectividad siguen siendo desiguales, sobre todo en zonas de difícil acceso. La radio sigue siendo un canal importante de información y contacto. Los contactos en línea pueden entrañar ciberacoso, hostigamiento, explotación sexual, pérdida de privacidad y desinformación. No envíes documentos confidenciales, imágenes íntimas, contraseñas, datos de ubicación ni dinero. Comprueba gradualmente la identidad de la persona; si llega a ser apropiado reunirse en persona, hazlo en un lugar público, informa a alguien de confianza adónde vas y acuerda una comprobación posterior. El contacto es voluntario. Hay que respetar la privacidad y evitar la discriminación, la presión, la explotación, el hostigamiento y la coacción. Un tribunal consuetudinario o de aldea puede ayudar con algunos procesos locales de mediación, pero no sustituye los servicios formales de protección o emergencia. La capacidad del Servicio Nacional de Policía de Sudán del Sur y de las autoridades locales varía según la zona. La Ley del Niño y la Constitución de Transición consideran niños a las personas menores de 18 años y reconocen su derecho a la protección y a ser escuchadas. Los espacios adaptados a la infancia, los espacios seguros para mujeres y niñas, los puntos de ayuda infantil en las escuelas, el asesoramiento, los servicios de derivación y los programas comunitarios de protección pueden prestar apoyo, pero su disponibilidad es local y no está garantizada en todo el país. Si alguien corre peligro inmediato, evitar la confrontación directa y llegar a un lugar seguro de confianza puede reducir el riesgo. ACNUR publica una línea confidencial de Juba, 0922777682, y una línea para personas desplazadas internas, +2119220990079. Los contactos de UNMISS y UNICEF incluyen +211912100012, +211920111888 para árabe y +211920111333 para inglés. Estos contactos y la asistencia de ACNUR no sustituyen todos los servicios locales de emergencia o policiales; hay que comprobar qué servicio está disponible en la ubicación de la persona. Un contacto ocasional, reciente o circunstancial puede convertirse en amistad cuando crecen la confianza y el compromiso mutuo; las citas, la pareja y la convivencia son temas distintos.
Conocidos en Sudán del Sur
Los conocidos en Sudán del Sur suelen surgir de actividades compartidas y del contacto cotidiano repetido, no de un servicio nacional para encontrar personas. Las escuelas, los mercados, las iglesias, los grupos juveniles o de mujeres, el deporte, los espacios comunitarios, los grupos de radio y los programas humanitarios pueden facilitar el contacto, pero el acceso varía según el estado, el condado, la edad, el género, la situación de desplazamiento y la seguridad. El contacto debe ser voluntario y respetuoso, y la seguridad personal y la privacidad deben protegerse desde el primer mensaje hasta cualquier encuentro.
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