Un área protegida es una zona gestionada formalmente donde los ecosistemas, las especies o los recursos naturales reciben protección y normas de uso específicas. Los principales paisajes de Togo incluyen la zona de bosque-sabana guineana, la sabana sudanesa, los bosques de montaña y de galería, los bosques secos y húmedos, los manglares, las lagunas, los lagos, los ríos Oti, Mono y Zio y la costa atlántica. Koutammakou es un paisaje cultural vivo en el que los bosques, campos, manantiales y rocas sagradas siguen estrechamente vinculados a la vida local. La red de áreas protegidas de Togo incluye los parques nacionales Fazao-Malfakassa, Oti-Kéran y Fosse aux Lions, además de reservas como Togodo, Abdoulaye y Oti-Mandouri. Cuatro sitios Ramsar abarcan alrededor de 1.210.400 hectáreas: Bassin versant Oti-Mandouri cubre 425.000 hectáreas; Parc national de la Keran, 163.400; Réserve de faune de Togodo, 31.000; y Zones Humides du Littoral du Togo, 591.000. Los sitios Ramsar son humedales reconocidos por su importancia internacional; esta designación apoya la protección y el uso racional, pero no proporciona automáticamente acceso gratuito al público a los parques. Comparten responsabilidades el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Forestales, la administración forestal, las autoridades locales, las comunidades y ONAP, la oficina nacional de áreas protegidas creada en 2023. ONAP coordina la gestión de áreas protegidas y la participación comunitaria, bajo supervisión técnica del ministerio de medio ambiente y supervisión financiera del ministerio encargado de la economía. La agencia de gestión ambiental ANGE, universidades, ONG y organizaciones comunitarias contribuyen a la vigilancia, restauración y educación ambiental. Un programa quinquenal GIPAP, iniciado en 2024, se dirige a por lo menos 7.000 hogares alrededor de Fazao-Malfakassa, Abdoulaye y Togodo-Mono mediante gestión participativa, reforestación, restauración, agroecología, vigilancia y medios de vida alternativos. La naturaleza proporciona tierras y recursos para agricultura, ganadería, pesca, leña, carbón vegetal, productos forestales no madereros, plantas medicinales, caza, apicultura, observación de la naturaleza, senderismo, safaris y observación de aves. La dependencia local es elevada. La transformación del suelo, la deforestación, los incendios de vegetación, el sobrepastoreo, la caza furtiva, el aprovechamiento ilegal de madera, la contaminación del agua y del suelo, el jacinto de agua invasor Eichhornia crassipes y la erosión costera reducen la calidad de los ecosistemas. Pueden surgir conflictos por los límites de las áreas protegidas, los asentamientos, la expansión de tierras agrícolas y pastizales, la extracción de madera y carbón, la caza, la pesca, las infraestructuras, la expansión portuaria y urbana, y los encuentros entre personas y fauna silvestre. El diálogo, la gobernanza participativa, la restauración, los ingresos alternativos y la vigilancia son las principales vías de respuesta local. Inventarios nacionales de biodiversidad antiguos registraron 4.019 especies animales y 4.002 especies vegetales. Las cifras actuales pueden variar según el lugar y la fecha del estudio. Entre las especies de interés para la conservación están el elefante africano, el hipopótamo pigmeo, el manatí de África occidental, el chimpancé, la rana de torrente de Kloto, el sapo de Adélé y las tortugas marinas. El bongo ha desaparecido de Togo, por lo que los registros antiguos no prueban que haya una población local actual. Es necesario verificar cada sitio para conocer la abundancia y distribución presentes. El Code forestier de 2008 distingue fauna totalmente protegida, parcialmente protegida y no protegida. Se exigen planes de gestión para las áreas protegidas. Los visitantes no pueden cazar, capturar animales, dañar plantas, encender fuegos de matorral ni contaminar. La entrada, acampada y circulación por las reservas suelen requerir autorización según las reglas del lugar. La caza requiere permiso; puede permitirse la caza local no comercial con armas tradicionales de especies no protegidas dentro de derechos consuetudinarios de uso reconocidos. La captura comercial o experimental requiere permiso, y los guías o rastreadores necesitan la licencia o tarjeta exigida. Las normas ministeriales determinan las temporadas, las armas y los tipos de permiso. El transporte de animales o trofeos requiere los certificados pertinentes, incluida documentación sanitaria. Las infracciones pueden acarrear multas de 30.000 a 300.000 FCFA y, según el delito, de uno a 12 meses de prisión. Togo no cuenta con un único sistema nacional de reservas y tarifas para todas las áreas protegidas. Una referencia turística de 2025 para Fazao-Malfakassa mencionaba una entrada de unos 5 a 10 EUR, pero el importe vigente, los horarios, la obligación de guía y la autorización anticipada deben confirmarse localmente con el lugar responsable o con ONAP. Por lo general, la estación seca es más adecuada para observar la sabana, aunque las condiciones varían según el ecosistema. Las inundaciones, sequías, el calor, la erosión, la presión costera, la subida del nivel del mar y los incendios de vegetación también afectan las áreas naturales; la sequía es especialmente pertinente en Kara y Savanes, mientras que el riesgo de inundación se da en todo el país, incluida la costa.
Naturaleza en Togo
Togo comprende cinco zonas ecológicas, desde sabanas guineanas y sudanesas hasta bosques de montaña y de galería, bosques secos y húmedos, manglares, lagunas, lagos, ríos y la costa atlántica. La naturaleza sostiene la agricultura, la ganadería, la pesca, los productos forestales, las plantas medicinales, la apicultura y el turismo; sin embargo, la transformación del suelo, los incendios, el sobrepastoreo, la caza furtiva, la contaminación y la erosión costera presionan los ecosistemas. Togo cuenta con 83 áreas protegidas que cubren alrededor del 14 % de su territorio, incluidos tres parques nacionales y cuatro humedales Ramsar. El acceso, los usos permitidos y las tarifas para visitantes dependen del lugar y de sus normas de gestión.
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