La investigación disponible no documenta en Tuvalu un registro estándar de animales de compañía, un requisito de microchip, un sistema de refugios ni un registro de adopciones. La adquisición local suele realizarse mediante acuerdos privados o informales. La importación es la principal vía formal para introducir un perro o un gato. Por lo general, los cerdos y las gallinas se consideran ganado o animales para consumo, no animales de compañía. La Ley de Perros y el Reglamento sobre el Control del Movimiento de Perros establecen las normas más claras para los perros de compañía. El Kaupule o Falekaupule local, es decir, la autoridad local de la isla, gestiona cuestiones como el registro de perros, las correas, los perros callejeros, las quejas por molestias y la entrega del animal. En general, el perro debe registrarse a partir de los seis meses de edad. El registro se renueva cada año y es válido hasta el 31 de diciembre; el propietario recibe un recibo y un collar o una placa. El perro debe ir atado en su recinto y en espacios públicos, y no puede haber más de dos perros por vivienda. Los propietarios deben retirar los excrementos de inmediato y evitar que el animal cause molestias. La Ley de Perros permite cobrar una tarifa de hasta $100, mientras que un ejemplo del baremo indica $1. Por tanto, hay que consultar localmente la tarifa actual que cobra el Kaupule correspondiente. Tras una queja, el Kaupule puede investigar; la legislación hace referencia a un plazo de al menos cinco días laborables. Un magistrado puede ordenar medidas de control o la destrucción de un perro peligroso. No poner bozal a un perro que se sabe peligroso puede acarrear una multa de $100; un ataque en una vía pública puede acarrear una multa de $250, y el propietario sigue siendo responsable de los daños causados por el perro. La investigación disponible no identifica un sistema nacional de registro independiente para gatos. No se encontraron normas nacionales específicas sobre la tenencia de gatos, su cría o los costes habituales. Por tanto, su cuidado y el de otros animales de compañía dependen en gran medida de los hogares y del contexto del Kaupule local, y no se dispone de cifras nacionales fiables sobre el número o la prevalencia de animales de compañía. En 2025 se creó un puesto de veterinario en el Departamento de Agricultura del Ministerio de Recursos Naturales y Medio Ambiente. El puesto abarca diagnóstico, tratamiento, cirugía, medicación, vacunación, revisiones rutinarias y asesoramiento sobre cuidados, nutrición y comportamiento. Está ubicado en Funafuti y tiene como objetivo apoyar la atención en todo Tuvalu. La información publicada no permite establecer la capacidad actual de la clínica, las tarifas, el servicio de urgencias, la disponibilidad de medicamentos ni la cobertura en todas las islas. La bioseguridad es el sistema oficial que controla el movimiento de animales para prevenir enfermedades y plagas. Por lo general, la importación de un animal a Tuvalu está prohibida salvo que se cumplan los requisitos aplicables. Se pueden aceptar perros y gatos procedentes del Reino Unido, Nueva Zelanda, Fiyi, Nueva Gales del Sur, Victoria, Tasmania o Australia Meridional, y solo se permite su desembarque en Funafuti. Normalmente se debe obtener autorización escrita del funcionario de Agricultura al menos un mes antes de la llegada anunciada; el funcionario puede aceptar un plazo menor a su discreción. El remitente debe declarar que el animal ha estado libre de enfermedades durante al menos seis meses y que no ha estado en contacto con un animal enfermo. Un veterinario oficial debe examinarlo en los siete días anteriores al envío y certificar que está libre de enfermedades y parásitos. El baño o la pulverización antiparasitaria deben realizarse dentro de las 36 horas anteriores al envío. Se necesita un permiso de desembarque de un inspector antes de que el animal salga del barco o del muelle. La liberación puede estar sujeta a condiciones y a una fianza respaldada por dos fiadores. El incumplimiento puede provocar la incautación o destrucción del animal, y los gastos se cobran al importador. La tarifa de inspección indicada para otro animal doméstico o no domesticado es de $20; los tratamientos, pruebas, fumigaciones y desinfecciones también se cobran al importador. Puede ser necesario obtener un permiso de importación antes de que el animal salga del país de origen. La solicitud puede exigir información sobre el origen, la especie, la cantidad, la llegada prevista y los riesgos. El permiso de importación y la autorización de importación son documentos distintos. Los funcionarios pueden exigir cuarentena, tratamiento, reexpedición o destrucción, y no se puede dejar suelto a un animal bajo control de bioseguridad. La enmienda de 2025 también permite documentos electrónicos y multas inmediatas de hasta $100 para una persona o $1.000 para una empresa. Los requisitos de exportación dependen del país de destino. Puede necesitarse una autorización de exportación si el destino exige un certificado sanitario o fitosanitario u otras medidas. La solicitud se presenta antes de la salida e incluye el destino, la cantidad y los certificados o medidas requeridos. Para trasladar un perro entre las islas de Tuvalu se necesita autorización previa por escrito según el Reglamento sobre el Control del Movimiento de Perros. No se identificó un pasaporte nacional estándar para animales ni un procedimiento de aerolínea o ferry, por lo que hay que confirmar los requisitos del transportista y del destino para cada viaje. Cualquier persona puede retener a un perro callejero, sin collar o correa, enfermo o desatendido, y entregarlo al Failautusi ote Kaupule, el funcionario designado de la autoridad local. La ley permite destruir perros callejeros, incluso mediante envenenamiento, bajo condiciones controladas. Por lo general, hay que avisar con tres días de antelación, y el envenenamiento requiere además anuncios por radio al menos tres veces. Solo personas autorizadas pueden usar veneno entre las 20:00 y las 05:00, y a una distancia mínima de 25 yardas de edificios residenciales. Los cadáveres deben quemarse o enterrarse. El propietario puede recuperar un perro con licencia tras pagar la multa, los costes de custodia y cualquier cargo de licencia exigido. Transcurridos tres días completos, el perro puede venderse o destruirse, sin indemnización. No se identificó un proceso nacional formal de entrega o reubicación, ni un proceso equivalente para gatos. El índice jurídico actual de Tuvalu tampoco muestra una ley nacional independiente sobre el bienestar de los animales de compañía; la Ley de Control de Experimentos con Animales se refiere a experimentos, no al bienestar general de las mascotas. Las funciones de Falekaupule pueden apoyar normas locales sobre ganado y perros, perreras y controles contra la crueldad, pero no se publican todas las normas locales.
Animales de compañía en Tuvalu
En Tuvalu, los animales de compañía se mantienen principalmente mediante acuerdos privados e informales, mientras que los controles formales se centran sobre todo en los perros y los animales importados. Por lo general, un perro debe registrarse anualmente a partir de los seis meses, llevar collar o placa, ir atado en su recinto y en espacios públicos, y no puede haber más de dos perros por vivienda. Importar un perro o un gato requiere permiso previo de bioseguridad e inspección, mientras que el acceso veterinario y los servicios formales de reubicación siguen siendo limitados o no están documentados.
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