El Reino Unido es una democracia parlamentaria y una monarquía constitucional. El monarca es el jefe de Estado, mientras que los políticos elegidos toman la mayoría de las decisiones políticas y los ministros dirigen el Gobierno. La Constitución del Reino Unido no está recogida en un único documento escrito. Sus normas proceden de leyes, decisiones judiciales, costumbres establecidas y textos importantes desarrollados a lo largo de muchos siglos. El Parlamento del Reino Unido en Westminster incluye la Cámara de los Comunes (House of Commons), la Cámara de los Lores (House of Lords) y la Corona británica (the Crown). La Cámara de los Comunes, cuyos miembros son elegidos, es la principal cámara política, mientras que la Cámara de los Lores examina los proyectos de ley y pide al Gobierno que reconsidere ciertos detalles. Un Gobierno normalmente necesita la confianza de la Cámara de los Comunes. El primer ministro (Prime Minister) dirige el Gobierno, elige a los ministros y coordina las políticas, mientras que los ministros son responsables de los departamentos y responden ante el Parlamento. Los partidos políticos organizan a las personas en torno a ideas compartidas y compiten por el poder. El Gobierno propone políticas, mientras que los partidos de la oposición cuestionan a los ministros, ofrecen alternativas e intentan sustituir al Gobierno en unas elecciones futuras. Parte del poder se transfiere a instituciones de Escocia, Gales e Irlanda del Norte. Esta transferencia de competencias (devolution) tiene responsabilidades diferentes en cada caso, y Westminster sigue siendo responsable de los asuntos reservados que se aplican a todo el Reino Unido o a parte de él. Los consejos locales gestionan servicios importantes y toman decisiones para sus zonas. Su estructura exacta y sus responsabilidades varían entre Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte. La política también se desarrolla fuera de las instituciones elegidas. Los sindicatos, las organizaciones benéficas, las empresas, los grupos de campaña, los periodistas, los expertos y los residentes individuales intentan influir en el debate público y en las decisiones oficiales. El sistema permite cambios pacíficos de Gobierno, escrutinio público y representación de distintos puntos de vista. Entre sus límites se encuentran la influencia desigual, el fuerte control de los partidos, las divisiones complejas de responsabilidades y los desacuerdos sobre la equidad con que los votos se convierten en poder político.
Política en el Reino Unido
La política en el Reino Unido determina cómo se obtiene, ejerce y cuestiona el poder público. Funciona mediante el Parlamento, el Gobierno, las elecciones, los partidos políticos, los tribunales, las instituciones con competencias transferidas y los consejos locales. Las personas pueden influir votando, contactando con sus representantes, participando en campañas y tomando parte en el debate público.
VivAVia puede cometer errores. Comprueba la información importante.

