El marco jurídico principal está compuesto por la Constitución de Antigua y Barbuda, la Ley de Ciudadanía de Antigua y Barbuda, la Ley de Inmigración y Pasaportes de 2014 con sus modificaciones posteriores y la legislación especial sobre ciudadanía por inversión. El Ministerio de Asuntos Exteriores, Comercio Internacional e Inmigración, el Departamento de Inmigración (Department of Immigration), el Director de Inmigración, el Departamento de Trabajo (Labour Department), la Oficina de Pasaportes, la Unidad de Ciudadanía por Inversión (Citizenship by Investment Unit) y el Tribunal de Apelaciones de Inmigración (Immigration Appeals Tribunal) gestionan distintas partes del sistema. La entrada normalmente requiere un pasaporte o documento de viaje válido más allá de la fecha prevista de regreso, un billete de regreso o de continuación, fondos suficientes y, cuando se solicite, datos del alojamiento. Los requisitos de visado dependen de la nacionalidad. Los ciudadanos alemanes están exentos de visado para las visitas que cumplan los requisitos, y las estancias vacacionales o de negocios sin visado pueden durar hasta seis meses según la información general sobre visados. Solo existe un visado electrónico para turismo, mientras que un visado electrónico de entradas múltiples puede tener una validez de un año. Puede existir un visado a la llegada bajo condiciones específicas, incluida la posesión de un visado o tarjeta de residencia válidos de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido o del espacio Schengen; está limitado al turismo, generalmente dura como máximo 30 días, cuesta 100 USD y por lo general no puede prorrogarse ni convertirse. Los pasajeros de cruceros que permanezcan hasta 24 horas están exentos de visado para turismo. Los viajeros también deben completar el formulario Arrive Antigua (Arrive Antigua form) y presentar su código QR. La autoridad fronteriza conserva la decisión final sobre la admisión. Un visitante que necesite más tiempo normalmente debe presentar personalmente la solicitud al menos una semana antes de que expire la estancia autorizada. La solicitud puede exigir datos biométricos, pasaporte, billete de regreso, prueba de fondos, seguro médico y, en algunos casos, un patrocinador. La información oficial es incoherente sobre la duración máxima de la prórroga: una sección de preguntas frecuentes menciona 90 días, mientras que una página general de entrada describe períodos adicionales de hasta seis meses. Las tasas publicadas también difieren entre 150 XCD para nacionales de CARICOM o 300 XCD para nacionales de países no pertenecientes a CARICOM y otra tabla que enumera tasas de tramitación y prórroga. Por ello, el período y la tasa aplicables deben confirmarse con Inmigración antes de presentar la solicitud. Los visitantes no pueden realizar trabajos remunerados ni no remunerados durante una estancia como visitantes. Un visitante que pretenda trabajar, estudiar, obtener residencia relacionada con el matrimonio o acogerse a la condición de jubilado debe solicitar un cambio de condición conforme al artículo 70A de la legislación modificatoria de 2023. La nueva condición legal solo comienza después de la aprobación y del pago de la tasa aplicable; cuando termina la base subyacente, la condición puede quedar sin efecto. Normalmente, un permiso de trabajo requiere un certificado del Departamento de Trabajo, seguido de una anotación en el pasaporte por parte de Inmigración. La mayoría de las personas que no son ciudadanas necesitan un permiso de trabajo, salvo que se aplique una excepción de la Parte F del Código Laboral. El permiso concede autorización condicionada para trabajar y no crea la condición de residente. Por lo general, los familiares dependientes de titulares de permisos de trabajo no pueden trabajar, y el permiso familiar se limita a categorías específicas o a una decisión del Director de Inmigración. Los acuerdos de la OECS y la CSME pueden crear posibilidades adicionales, pero su aplicación depende de la persona y del empleo. Normalmente, el permiso de estudiante (Student Permit) debe obtenerse antes de la llegada. Por lo general se expide por un año cada vez, debe renovarse anualmente y sigue vinculado a la institución educativa aprobada. Las ocupaciones remuneradas o no remuneradas están generalmente excluidas, salvo las actividades no remuneradas relacionadas con los estudios. Una pasantía de más de tres meses, una investigación aprobada o una formación pueden requerir un permiso de trabajo. Las solicitudes pueden exigir la aceptación de la institución y del Ministerio de Educación, pasaporte, certificado de nacimiento, prueba de fondos, documentación sanitaria, seguro y documentos de un progenitor o tutor. Por lo general, un visitante vacacional no puede cambiar a la condición de estudiante después de llegar. Los permisos y certificados de residencia abarcan categorías separadas, como trabajo o residencia ordinaria, matrimonio, estudios, emprendimiento o inversión, propiedad de vivienda o jubilación y medios independientes. Los períodos publicados difieren según la categoría y van de uno a cuatro años, mientras que otra orientación oficial describe la residencia por medios independientes como de cinco años. Un permiso general de residencia suele expedirse por tres años y el permiso de estudiante por un año; normalmente la renovación debe solicitarse tres meses antes del vencimiento. Las pruebas habituales incluyen residencia legal, un certificado policial local limpio y certificados para estancias de más de seis meses en el extranjero, certificado médico, recibos fiscales o de organismos legales, pasaporte, documentos del estado civil, seguro y, cuando se solicite, un billete de regreso. La residencia puede permitir vivir, trabajar y estudiar en Antigua y Barbuda y acceder a muchas protecciones sociales y sanitarias, pero no confiere derechos de voto ni elegibilidad para cargos políticos. Las categorías de residencia y sus condiciones de renovación son objeto del artículo separado sobre residencia. La ciudadanía puede surgir por nacimiento o descendencia, registro, naturalización o mediante el programa de ciudadanía por inversión. La naturalización de una persona extranjera generalmente requiere doce meses de residencia inmediata antes de presentar la solicitud, al menos cinco años de residencia durante los siete años anteriores, buena conducta y la intención de residir. El registro de ciudadanos de la Commonwealth normalmente exige siete años de residencia ordinaria. Un cónyuge puede reunir los requisitos para el registro después de más de tres años de matrimonio si se cumplen las condiciones constitucionales. La orientación migratoria describe siete años de residencia legal como una oportunidad para solicitarla, no como un derecho automático. Las solicitudes se tramitan a través de la Oficina de Pasaportes y pueden incluir una entrevista y un examen de Inmigración. Se describe que una investigación de ciudadanía tarda aproximadamente tres meses, seguida de unas tres semanas para expedir el pasaporte. La Constitución de Antigua y Barbuda protege la doble nacionalidad, por lo que otra nacionalidad por sí sola no constituye motivo para denegar o retirar un pasaporte de Antigua y Barbuda. La ciudadanía por inversión es administrada por la Unidad de Ciudadanía por Inversión y un agente local autorizado. El solicitante principal debe ser mayor de 18 años y someterse a controles de diligencia debida y de antecedentes. Las opciones publicadas incluyen una contribución de 230.000 USD al Fondo Nacional de Desarrollo, bienes inmuebles aprobados por un valor mínimo de 300.000 USD mantenidos durante cinco años, una inversión empresarial admisible de 1,5 millones de USD a título individual o de 5 millones de USD conjuntamente, con al menos 400.000 USD por solicitante, y una contribución de 260.000 USD al Fondo de las Islas Five de la Universidad de las Indias Occidentales, incluidos los gastos de tramitación. Las tasas gubernamentales de tramitación, diligencia debida y pasaporte son adicionales, y las normas sobre familiares dependientes y tasas pueden cambiar. La aprobación puede requerir información adicional o una entrevista, seguida del juramento y del Certificado de Registro antes de expedir el pasaporte. El solicitante debe pasar al menos cinco días en Antigua y Barbuda durante los primeros cinco años para renovar el pasaporte. La Unión Europea ha solicitado que el programa termine el 1 de junio de 2028, lo que crea un riesgo político y de acceso a visados, pero no deroga por sí mismo el programa nacional. La Ley ECCIRA de 2025 y el Proyecto de Ley de Modificación de Inmigración y Pasaportes de 2026 no deben tratarse como legislación vigente salvo que se confirme su entrada en vigor. No se ha identificado una Ley de Refugiados local ni un procedimiento nacional establecido para determinar la condición de refugiado en Antigua y Barbuda. A petición del Gobierno, ACNUR Panamá (UNHCR Panama) tramita las solicitudes de asilo. Esta práctica está fragmentada y es parcialmente informal dentro del marco general de inmigración. Solicitarlo ante ACNUR es gratuito y debe incluir un relato veraz, documentos auténticos cuando estén disponibles, un idioma preferido y, si se desea, un representante legal. Tras el reconocimiento puede expedirse un certificado de refugiado. El solicitante puede recurrir una denegación ante ACNUR en un plazo de 30 días y no debería abandonar el país durante el procedimiento sin notificación previa, porque la solicitud podría considerarse abandonada. La permanencia más allá del plazo autorizado o el vencimiento de un permiso puede constituir una infracción y dar lugar a multas, detención, deportación o una prohibición de entrada. La detención inicial puede durar hasta 48 horas sin orden judicial. Las denegaciones, revocaciones y decisiones de renovación deberían notificarse por escrito con sus motivos conforme a las modificaciones de 2021. Por lo general, las decisiones de Inmigración pueden recurrirse ante el Tribunal de Apelaciones de Inmigración en un plazo de siete días, mientras que las denegaciones de prórroga pueden plantearse ante un tribunal competente; pueden aplicarse derechos de recurso separados a las denegaciones de residencia y ciudadanía. El 10 de agosto de 2026, el Gabinete anunció un período de gracia de 60 días para que las personas con una condición migratoria vencida regularizaran su situación. Esa política no crea un derecho permanente a una condición migratoria, y las personas que no regularicen su situación pueden verse obligadas a abandonar el país.
Derecho migratorio en Antigua y Barbuda
El derecho migratorio de Antigua y Barbuda regula la entrada, la estancia temporal, los permisos de trabajo y estudio, la residencia, las solicitudes de protección, la ciudadanía y la expulsión. El sistema distingue entre visitantes de buena fe, residentes y ciudadanos; un permiso de trabajo autoriza un empleo condicionado, pero por sí solo no concede residencia ni derecho de domicilio. El Departamento de Inmigración y otras autoridades competentes aplican las normas nacionales tanto en Antigua como en Barbuda, con diferencias operativas como una oficina en Barbuda y procedimientos portuarios.
VivAVia puede cometer errores. Comprueba la información importante.

