El marco jurídico principal está compuesto por el Código Penal, el Código de Procedimiento Penal y leyes especiales sobre temas como corrupción, sustancias controladas, violencia de género, trata, armas, medioambiente y delitos digitales. Un proceso penal público típico comienza con una denuncia u otra noticia de un presunto delito, seguida de una investigación preliminar, una imputación formal, la etapa preparatoria y una acusación, sobreseimiento o salida alternativa. El caso puede continuar a un juicio oral público, un procedimiento abreviado o una apelación. Un delito flagrante puede dar lugar a un procedimiento inmediato, pero el procedimiento aplicable depende del delito y las circunstancias. La Fiscalía General del Estado dirige las investigaciones penales y presenta la acusación pública. Las unidades policiales realizan tareas especializadas mediante cuerpos como FELCC para delitos generales, FELCV para violencia, FELCN para sustancias controladas, DIPROVE para robo de vehículos, POFOMA para delitos ambientales y Tránsito para asuntos viales. El Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) presta servicios médicos, genéticos, toxicológicos, balísticos, de análisis de accidentes y de informática forense. Las pruebas deben obtenerse legalmente y protegerse mediante una cadena de custodia documentada; las pruebas obtenidas ilegalmente o mediante tortura no pueden fundamentar una condena. La detención preventiva es una medida judicial y una excepción, no una consecuencia automática de una acusación. Según el caso, un juez puede considerar la obligación de presentarse, restricciones de viaje, fianza, arresto domiciliario o detención. La Fiscalía no decide por sí sola la libertad de una persona sospechosa. Bolivia no tiene pena de muerte, y la sanción ordinaria máxima de privación de libertad es de 30 años. Otras sanciones incluyen multas calculadas por días, inhabilitación, trabajo comunitario y medidas de seguridad. Un juez de ejecución penal supervisa el cumplimiento de la sentencia, la libertad condicional y otras decisiones relacionadas con la pena según las normas aplicables. Las víctimas pueden denunciar un delito, solicitar información y protección, presentar pruebas, participar como querellantes e impugnar ciertas decisiones. El servicio especializado de protección de la Fiscalía puede ayudar a víctimas, testigos, informantes y funcionarios colaboradores; el IDIF puede prestar asistencia forense, médica y psicológica. La indemnización por daños generalmente se reclama mediante una demanda civil o un componente civil vinculado con el proceso penal. Los niños y adolescentes se rigen por normas especiales. Un menor de 14 años no es responsable penalmente y puede recibir medidas de protección o sociales. Una persona de 14 a menos de 18 años queda bajo el Sistema Penal para Adolescentes, con juzgados, fiscales especializados y defensa gratuita obligatoria; se priorizan la justicia restaurativa, la derivación y las medidas socioeducativas, y la detención es el último recurso. Bolivia también reconoce la jurisdicción indígena originaria campesina cuando se cumplen sus condiciones personales, materiales y territoriales. Está sujeta a los derechos fundamentales y humanos, no puede imponer la pena de muerte ni justificar el linchamiento, y no puede resolver mediante conciliación los casos de violencia contra mujeres o niños. Los delitos viales y digitales requieren distinciones adicionales: el Código Penal regula la conducción peligrosa, las lesiones graves o mortales en accidentes y la omisión de auxilio, mientras que las disposiciones sobre acceso o manipulación ilícitos de datos y las normas recientes de protección infantil abarcan ciertas conductas digitales. Los recursos departamentales y la disponibilidad institucional pueden afectar el acceso práctico, pero no existe una duración ni una tarifa general uniforme para todos los procesos penales; la defensa a través del SEPDEP es gratuita para las personas acusadas sin medios suficientes ni abogado elegido.
Derecho penal en Bolivia
El derecho penal boliviano define los delitos, la responsabilidad penal, las investigaciones, los procesos judiciales y las sanciones. La Fiscalía dirige la acción penal pública, mientras que la Policía Boliviana investiga y los tribunales deciden sobre la culpabilidad, las medidas de protección y los recursos. Las personas acusadas tienen derecho a la defensa, a guardar silencio, a un intérprete y a la presunción de inocencia; las víctimas pueden denunciar delitos, participar y solicitar protección.
VivAVia puede cometer errores. Comprueba la información importante.

