En Corea del Norte no existe un organismo público que registre, apoye o medie en las amistades privadas ni que les ponga fin formalmente. Una amistad no requiere solicitud, cuota de afiliación ni duración fija. El contacto suele surgir en espacios cotidianos compartidos, como una escuela o clase, el lugar de trabajo, el servicio militar u otro servicio, la residencia asignada, la unidad vecinal llamada inminban y las redes vinculadas a los mercados. La proximidad y las actividades compartidas pueden crear confianza, pero el acceso a otras personas depende de la edad, el estatus social, la organización asignada, el lugar de trabajo o estudio, la residencia, los permisos de desplazamiento y el acceso a las comunicaciones. Los términos 친구 (chingu), 동무 (tongmu) y 동지 (tongji) pueden referirse a un amigo, camarada o asociado cercano según la edad, el estatus y el contexto. Tongmu suele usarse entre pares o como tratamiento entre iguales, mientras que tongji puede expresar una relación ideológica o respetuosa. El uso de uno de estos términos no demuestra por sí solo que exista una amistad personal estrecha. La clasificación social y la asignación a determinados lugares, a menudo descritas con el término songbun, también pueden influir en quién se relaciona regularmente y en quién inspira confianza. La vida social organizada está estrechamente vinculada a estructuras afiliadas al Estado. Según los informes, los adultos deben o se espera que pertenezcan a una de las cinco principales organizaciones, entre ellas el Partido del Trabajo de Corea, la Liga de la Juventud Socialista Kim Il-sung, el sindicato, la Unión de Trabajadores Agrícolas y la Unión de Mujeres Socialistas. Estas estructuras organizan reuniones, educación ideológica, movilización y vigilancia; no ofrecen un servicio específico para entablar amistades. Las unidades inminban, que suelen abarcar unos 20-40 hogares, también pueden vigilar las actividades, los contactos, el discurso y el uso de medios de comunicación. Las comunicaciones móviles nacionales se han expandido, pero las redes y aplicaciones siguen bajo control estatal. El acceso público a internet es prácticamente inexistente, las llamadas pueden estar vigiladas y no se ha constatado la existencia de un canal independiente de mensajería seguro. El contacto con extranjeros o medios extranjeros puede entrañar un riesgo elevado. En la práctica, viajar entre provincias o al extranjero requiere autorización previa, por lo que mantener una amistad a distancia puede ser irregular y difícil. La documentación sobre el contacto entre personas separadas se refiere más a menudo a familias que a amistades; por tanto, no se puede inferir que exista una vía nacional específica para mantener amistades. Los artículos 66, 74 y 78 de la Constitución de Corea del Norte establecen derechos relacionados con la asociación y la reunión, la residencia y la circulación, y la privacidad de la correspondencia. También establecen deberes de unidad política, lealtad colectiva, cumplimiento de las normas socialistas y vigilancia ideológica en los artículos 80 a 84. Los informes describen una aplicación práctica que no coincide de forma sistemática con estas garantías. El desacuerdo político, compartir información extranjera o asociarse sin autorización puede dar lugar a vigilancia o castigos, aunque no se pueden cuantificar a escala nacional los conflictos interpersonales comunes. No se ha identificado un servicio específico de orientación, reclamación, mediación o disolución de amistades. Cuando una amistad se debilita, las opciones informales documentadas son reducir el contacto, tomar distancia o dejar de comunicarse. No hay cifras nacionales fiables sobre el número de amistades, sus costes o su duración; las cargas indirectas incluyen reuniones organizativas, movilizaciones, autorizaciones de viaje, escasez de comunicaciones y precauciones contra la vigilancia.
Amistad en Corea del Norte
En Corea del Norte, la amistad es un vínculo personal no romántico, recurrente y elegido libremente. Suele desarrollarse mediante el contacto repetido en la escuela, el trabajo, el servicio militar o el lugar de residencia, porque no existen clubes independientes abiertos ni redes de sociedad civil del mismo modo que en muchos otros países. Los amigos pueden ofrecer compañía, información y ayuda práctica, pero la vigilancia, las comunicaciones controladas y las restricciones de viaje pueden dificultar o poner en riesgo el contacto.
VivAVia puede cometer errores. Comprueba la información importante.

