El sistema formal se organiza mediante planes económicos nacionales e instituciones estatales. El Gabinete, el Ministerio de Trabajo o la administración laboral central, los organismos de planificación estatal y los comités populares provinciales, municipales y de condado ayudan a dirigir a los trabajadores. Según se informa, el Partido del Trabajo de Corea desempeña un papel central en la asignación de empleos. El empleo formal suele empezar después de la escuela secundaria o el servicio militar, y la edad mínima para trabajar es de 16 años. Una orden de asignación y un expediente laboral documentan el puesto asignado. La Ley de Gestión Laboral de 2025 incluye entre los grupos destinatarios a quienes se gradúan de la escuela, terminan el servicio militar o vuelven después de una enfermedad. Según se informa, los procedimientos pertinentes requieren al menos tres días laborables, y puede considerarse una reasignación por motivos organizativos, familiares, de salud o de desplazamiento al trabajo. Las empresas con inversión extranjera, los extranjeros y las zonas económicas especiales se rigen por otras normas de acceso. La economía formal incluye granjas, fábricas, minas, construcción, transporte y servicios. Una estimación de UNData para 2025 sitúa el empleo en torno al 46,8 % en agricultura, el 14,3 % en industria y el 38,8 % en servicios u otras actividades. Son estimaciones, no los resultados transparentes de una encuesta laboral norcoreana actual. La Encuesta Demográfica y de Salud de 2014 registró una estructura distinta: alrededor del 42 % de los trabajadores en actividades primarias, el 30 % en secundarias y el 28 % en terciarias. También mostró marcadas diferencias entre zonas urbanas y rurales: el trabajo rural era sobre todo primario, mientras que en las ciudades se concentraba más en actividades secundarias y terciarias. No hay datos regionales actuales fiables y públicos sobre salarios, vacantes y cambios de empleo. Las declaraciones oficiales de que se desconoce el desempleo describen la doctrina estatal, no una medición fiable de la mano de obra no utilizada. Los jangmadang son mercados locales donde los hogares compran, venden y obtienen ingresos. Algunas personas conocidas como «generadoras de ingresos» o «trabajadoras 8.3» realizan trabajo por cuenta propia informal aunque sigan registradas en un lugar de trabajo formal. Esta actividad de mercado se ha convertido en una fuente de ingresos para los hogares cuando los lugares de trabajo estatales pagan poco o nada, proporcionan raciones limitadas o tienen trabajo irregular debido a la falta de materiales y energía. La remuneración está vinculada formalmente a la cantidad y calidad del trabajo, pero no existe una serie nacional actual y fiable sobre salarios ni salario mínimo. Algunos lugares de trabajo privilegiados pueden ofrecer mejor acceso a alimentos y otros suministros que las asignaciones ordinarias. La ley reconoce formalmente el derecho al trabajo, a un puesto estable y a una jornada de ocho horas. También contempla permisos anuales, compensatorios y de maternidad, incluidos 60 días antes del parto y 180 días después. Según se informa, las mujeres con tres hijos o más tienen una jornada de seis horas con el salario completo. La igualdad salarial es un principio formal y la ley prohíbe el despido por matrimonio, embarazo, maternidad o lactancia. En la práctica, no se han establecido sindicatos independientes, representación colectiva libre ni actividad huelguística, y los mecanismos de reclamación y protección son débiles. El trabajo está muy dividido por género y estatus. Por lo general, los hombres se jubilan a los 60 años y las mujeres a los 55; las tablas ocupacionales y las prácticas en los lugares de trabajo pueden separar los empleos por género. Las mujeres se concentran con frecuencia en los servicios y, después del matrimonio, pueden tener más margen para obtener ingresos en los jangmadang, pero a menudo asumen tanto tareas de generación de ingresos como de cuidados. También se han comunicado riesgos de explotación sexual y trata. El nivel educativo está asociado a una mayor participación laboral: la encuesta de 2014 registró aproximadamente un 73,1 % entre personas con formación profesional de menos de tres años, un 80,1 % con educación postsecundaria de tres años, un 82,6 % con educación terciaria y un 94,1 % con educación terciaria avanzada. La tasa de alfabetización comunicada entre las personas de 10 años o más era de alrededor del 99,99 %. La ley de 2025 promueve la formación que combina trabajo y estudio, la capacitación técnica, el aprendizaje de habilidades y las salas de ciencia y tecnología o bibliotecas electrónicas. El trabajo dirigido por el Estado puede convertirse en coercitivo en la práctica. Una evaluación de derechos humanos de las Naciones Unidas de 2024, basada en 183 entrevistas realizadas entre junio de 2015 y mayo de 2023, comunicó trabajo en detención, empleo asignado obligatoriamente por el Estado, servicio militar obligatorio, Brigadas de Choque, movilización de estudiantes y jóvenes, grupos vecinales obligatorios llamados inminban, actividades de la Unión de Mujeres y trabajo en el extranjero. Los patrones comunicados incluyen poca libertad para elegir o dejar un empleo, trabajo no remunerado o mal pagado, jornadas largas o peligrosas, escasa seguridad ocupacional y acceso limitado a la atención médica. Los informes mencionan con frecuencia la construcción, la agricultura, la tala y la minería. También describen trabajo infantil pese a la edad mínima formal de 16 años. Estas conclusiones se basan en entrevistas y fuentes y no constituyen un recuento nacional completo. La Ley de Gestión Laboral de 2025 centraliza el registro, las órdenes de asignación laboral, las órdenes de movilización y los expedientes de trabajo. Establece que los trabajadores movilizados deben recibir una remuneración adecuada y que la movilización requiere una orden, pero los informes disponibles abarcan solo partes de la ley y no permiten establecer en qué medida se aplican uniformemente las protecciones. El empleo en el extranjero tiene su propio proceso estatal de selección y asignación. Según se informa, los destinos y sectores incluyen China y Rusia, además de construcción, tecnologías de la información, electrónica, agricultura, medicina, tala y servicios. Se dice que el Ministerio de Seguridad del Estado vigila a algunos trabajadores en el extranjero, con deducciones salariales, control de pasaportes y restricciones de movimiento. La Resolución 2397 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas de 2017 prohibió nuevas autorizaciones de trabajo y, por lo general, exigió la repatriación antes del 22 de diciembre de 2019, aunque informes posteriores describen casos que permanecieron en el extranjero y posibles formas de eludir las restricciones después del período de la COVID-19. Se desconoce la escala actual.
Mercado laboral en Corea del Norte
El mercado laboral de Corea del Norte combina empleo asignado por el Estado con actividades informales generalizadas para obtener ingresos en los mercados locales. Tras la escuela secundaria o el servicio militar, el Estado suele asignar trabajo y a menudo influye en la residencia; no se han establecido la elección libre del empleador ni la movilidad laboral. El empleo abarca la agricultura, la industria, la construcción, la minería y los servicios, pero no hay datos actuales fiables sobre salarios ni vacantes. La movilización laboral comunicada puede implicar trabajo no remunerado o inseguro, mientras que la Ley de Gestión Laboral de 2025 añade registros centralizados y órdenes de asignación cuya aplicación no está clara.
VivAVia puede cometer errores. Comprueba la información importante.

