Los paisajes naturales de Haití van desde el Massif de la Selle, cuyo Pic de la Selle alcanza unos 2.684 metros, hasta el Massif de la Hotte y el Pic Macaya, de unos 2.347 metros. Incluyen bosques de montaña, formaciones de Pinus occidentalis, bosques húmedos y secos subtropicales, formaciones kársticas, ríos, lagos, manglares, marismas, arrecifes de coral, praderas marinas y entornos costeros e insulares. Haití tiene unos 1.771 kilómetros de costa repartidos entre nueve departamentos. Estos ecosistemas proporcionan hábitat a peces y mariscos, ayudan a regular el agua y las aguas subterráneas, reducen la erosión y protegen los asentamientos costeros de las olas y las tormentas. La Agence Nationale des Aires Protégées (Agencia Nacional de Áreas Protegidas, ANAP) gestiona el marco de áreas protegidas llamado Système National des Aires Protégées (Sistema Nacional de Áreas Protegidas, SNAP), junto con el Ministère de l’Environnement y las comunidades locales, universidades y organizaciones no gubernamentales. El sistema utiliza categorías reconocidas internacionalmente, como reservas naturales estrictas, parques nacionales, monumentos naturales, zonas de gestión de hábitats y paisajes o entornos marinos protegidos. Entre las áreas protegidas de Haití están el Parc National La Visite, el Parc National Naturel Macaya, el Parc National Naturel de Grande Colline, Trois Baies et des Lagons aux Bœufs, Île-à-Vache, Grosse Caye y las zonas de humedales alrededor de Aquin, así como las áreas marinas protegidas frente a Aquin y Saint-Louis-du-Sud. El marco jurídico incluye el Decreto Marco Ambiental de 2006 y los decretos de 1983 relacionados con La Visite y Macaya. Conviene confirmar los límites, la situación actual y las normas locales con la ANAP o la autoridad responsable del lugar, ya que la aplicación varía. La Selle se convirtió en la primera reserva de la biosfera de la UNESCO en Haití en 2012. Es transfronteriza y está conectada con la reserva de Jaragua-Bahoruco-Enriquillo, en la República Dominicana; incluye el Massif de la Selle, Forêt-des-Pins y corredores ecológicos. La Hotte fue designada reserva de la biosfera por la UNESCO en 2016 y abarca unas 435.193 hectáreas, de las cuales aproximadamente 265.279 son terrestres y 169.914 marinas. Incluye 13 zonas centrales de áreas protegidas, seis picos, Îles Cayemites e Île-à-Vache. Una reserva de la biosfera promueve la conservación, el uso sostenible, la investigación y la educación, pero no prohíbe automáticamente el acceso a toda su extensión. Haití forma parte de un punto crítico de biodiversidad del Caribe y alberga muchas especies endémicas de La Española y de Haití. Algunos ejemplos son las ranas Eleutherodactylus, el petrel cabecinegro o diablotin (Pterodroma hasitata), el esmeralda de La Española (Chlorostilbon swainsonii), la boa de La Española (Epicrates striatus), el Pinus occidentalis y las orquídeas de los grupos Lepanthes y Lepanthopsis. Macaya y La Hotte tienen un endemismo especialmente alto, mientras que La Visite alberga muchos taxones de moluscos. La pérdida y fragmentación del hábitat, los incendios, las especies invasoras, la caza y el tráfico de fauna amenazan estas especies y los lugares de los que dependen. Los humedales y los sistemas costeros requieren atención específica. Haití no es parte de la Convención de Ramsar y no cuenta con ningún sitio Ramsar, así que no hay un sistema de protección directo basado en Ramsar al que se pueda recurrir. No obstante, la planificación nacional de áreas protegidas y zonas costeras abarca manglares, marismas, lagunas, Étang Lachaux y Haut-Fourneau. El Programme National de Gestion Intégrée des Zones Côtières apoya la protección y recuperación de manglares, marismas y arrecifes de coral. Los manglares y los arrecifes contribuyen a la pesca, reducen la erosión costera y ayudan a proteger a las comunidades de las tormentas. En Anse-à-Pitres, un proyecto de restauración de 2019 rehabilitó 15 hectáreas de manglares e incorporó como protectores de manglares a antiguos productores de carbón vegetal. La población utiliza los recursos naturales de Haití mediante la agricultura, la agroforestería, la producción de café y cacao, la pesca, las artesanías, el turismo, las plantas medicinales, la agrobiodiversidad y la producción de carbón vegetal. La dependencia a pequeña escala y de subsistencia es alta. La agroforestería, la reforestación, los viveros comunitarios, la restauración de manglares y la pesca más sostenible pueden ofrecer alternativas cuando el uso de recursos perjudica los bosques, las laderas, los humedales o las aguas costeras. El turismo de naturaleza abarca las caminatas y la observación de fauna en La Selle, Forêt-des-Pins, Macaya y La Hotte, además de las visitas a zonas costeras y marinas. Los guías locales y las organizaciones comunitarias pueden ser indispensables en la práctica, pero no se ha documentado de forma fiable un sistema nacional uniforme de entradas, reservas en línea, horarios o senderos para visitantes. Los costes y el acceso dependen del área protegida, el proveedor, el transporte, la situación de seguridad, la temporada, los guías y cualquier permiso necesario. Entre los peligros naturales relacionados con el entorno de Haití están los huracanes y las tormentas tropicales, las lluvias intensas y las inundaciones, las sequías, los deslizamientos de tierra, la erosión del suelo y de la costa, la subida del nivel del mar, la intrusión de agua salada y la acidificación del océano. La deforestación y la falta de gestión de las laderas pueden agravar la erosión y la escorrentía. La gestión de cuencas, la protección de manglares y arrecifes, la agroforestería y las medidas para retener agua pueden reducir la exposición y fortalecer la adaptación. Los terremotos y la respuesta a desastres son temas relacionados, pero solo corresponden aquí cuando se enfocan en un proceso natural o un riesgo ligado a los ecosistemas. La educación ambiental cuenta con el apoyo de escuelas, universidades, municipios y organizaciones con proyectos. Un decreto de 15 de enero de 2021 establece la educación ambiental, Education Relative à l’Environnement, en el sistema educativo haitiano. El Ministère de l’Environnement, su Direction de l’Éducation Relative à l’Environnement, el Ministère de l’Éducation Nationale et de la Formation Professionnelle, la Université d’État d’Haïti, la UNESCO y organizaciones de la sociedad civil contribuyen mediante programas escolares, iniciativas de reforestación, Éco-Génie y cursos universitarios. Haití no tiene una única vía uniforme de formación sobre la naturaleza: el acceso depende de cada escuela, universidad o proyecto. El medioambiente se considera patrimonio nacional común. El Estado debe protegerlo, restaurarlo y asegurar su uso sostenible, así como proporcionar información ambiental al público. Los proyectos que podrían afectar el entorno pueden requerir una evaluación ambiental y social. Para cazar, vender, tener o transportar fauna protegida o amenazada hace falta la autorización correspondiente. La investigación y el trabajo con recursos genéticos requieren la aprobación de la ANAP o un acuerdo específico para el lugar. La participación comunitaria forma parte del enfoque de las áreas protegidas, pero no se garantiza el uso individual sin restricciones de los recursos naturales en todas partes. Entre los principales conflictos figuran la presión agrícola y sobre la tierra, la producción de carbón vegetal y la pérdida de bosques o manglares, la sobrepesca y la captura de peces juveniles en relación con las áreas marinas protegidas, la caza y el comercio de aves, la extracción ilegal de arena o piedra en las laderas y las construcciones o los residuos en la costa que afectan a manglares y arrecifes. La cogestión, los comités locales de áreas protegidas, los medios de vida alternativos, la restauración y la vigilancia pueden ayudar a resolver estos conflictos. Sin embargo, las instituciones débiles, la falta de financiación y datos y el solapamiento de responsabilidades limitan a menudo su aplicación. Conviene confirmar las normas, permisos, condiciones de seguridad y límites actuales directamente con el Ministère de l’Environnement, la ANAP o la organización local correspondiente.
Naturaleza en Haití
Haití alberga bosques de montaña, paisajes kársticos, ríos y lagos, manglares, humedales, arrecifes de coral, praderas marinas y ecosistemas insulares y costeros. La naturaleza sustenta la agricultura y la pesca, regula el agua, controla la erosión y protege las costas; sin embargo, la pérdida de hábitat, los incendios, las especies invasoras, la sobrepesca y la extracción sin planificación ejercen presión sobre estos sistemas. Entre las áreas protegidas del país figuran La Visite, Macaya, Grande Colline y zonas marinas y de humedales, pero las normas de acceso, los servicios y su aplicación varían según el lugar.
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