La deuda formal en Mali incluye los préstamos bancarios, el crédito de instituciones financieras y los préstamos de SFD, es decir, instituciones financieras descentralizadas que ofrecen servicios de ahorro y crédito. La deuda informal puede contraerse con familiares, amigos, tontines o grupos informales de ahorro; su fuerza jurídica y exigibilidad varían según el acuerdo y las pruebas disponibles. No se ha verificado de manera fiable qué proporción de la deuda de los hogares corresponde a préstamos informales. ENSAN 2024 informó que el 23,4 % de los hogares había contraído nuevas deudas durante los seis meses anteriores. En comparación con el año previo, el 40,2 % de los hogares reportó una deuda mayor o mucho mayor, el 32,8 % no registró cambios y el 27,0 % reportó una deuda menor. El aumento reportado fue especialmente alto en Taoudénit, con un 80,9 %, y Ménaka, con un 79,3 %; la investigación disponible no incluye un desglose nacional por ciudad. Antes de conceder crédito, un prestamista puede evaluar los ingresos, las obligaciones existentes, las garantías y el historial crediticio. El buró de crédito de la UMOA es CREDITINFO WEST AFRICA y está conectado con el sistema del BCEAO. La información puede proceder de instituciones financieras, fuentes públicas y grandes proveedores de servicios públicos; para la evaluación crediticia correspondiente se requiere el consentimiento del prestatario. Un informe o puntaje de crédito puede afectar el acceso y las condiciones del préstamo. El prestatario puede solicitar el acceso y la rectificación de sus datos; puede reclamar por datos incorrectos directamente ante el buró de crédito o ante el prestamista o la SFD, aportando pruebas. El prestamista o la SFD debe remitir la reclamación en un plazo de cinco días, y el cliente y los usuarios anteriores del informe deben recibir el informe corregido. Los intereses y las tasas dependen del contrato y el proveedor. A partir del 1 de junio de 2026, el límite de usura anual es del 14 % para los bancos y del 24 % para los établissements financiers de crédit, las SFD y otros agentes económicos. No se ha verificado un calendario nacional único de tasas de crédito; por ello, comprueba en el contrato los intereses, las comisiones, el seguro, las penalizaciones, las garantías y las fechas de pago. Si el pago se vuelve difícil, contactar pronto al prestamista o a la SFD puede permitir acordar cambios de pago, aplazamientos o refinanciación para el caso concreto; no se ha verificado una vía estatal única de asesoramiento sobre deudas aplicable a todos los deudores. Las deudas impagadas pueden dar lugar al cobro y la ejecución conforme a las normas de la OHADA. Mali es miembro de la OHADA, y el Acto Uniforme revisado sobre cobro y ejecución de deudas está vigente desde el 16 de febrero de 2024. Según la reclamación y el procedimiento judicial, las vías pueden incluir una orden de pago, una orden de entrega o devolución de bienes, un embargo conservatorio o la ejecución contra bienes muebles, créditos, derechos societarios o valores, salarios e inmuebles. Por lo general, el acreedor acude a la jurisdicción competente y a un huissier, mientras que los plazos y tasas exactos dependen del caso. La insolvencia empresarial en Mali se rige por el Acto Uniforme de la OHADA sobre procedimientos colectivos, vigente desde el 24 de diciembre de 2015. La conciliación y el règlement préventif buscan alcanzar un acuerdo o prevenir la quiebra, mientras que el redressement judiciaire y la liquidation des biens permiten la recuperación judicial o la venta ordenada de activos. Estos procedimientos pretenden preservar, cuando sea posible, las actividades viables y el empleo, y satisfacer a los acreedores de acuerdo con las normas aplicables. La investigación primaria disponible no ha establecido ningún procedimiento de quiebra personal para consumidores ni de condonación general de deudas; por tanto, los procedimientos de insolvencia empresarial no deben presentarse como una solución general para las deudas de los hogares. La deuda pública es una categoría distinta que se gestiona a escala estatal. La Direction Générale de la Dette Publique, o DGDP, se ocupa de la política, la administración, la emisión, el registro y el análisis de la deuda pública dentro del Ministerio de Economía y Finanzas. El boletín de la DGDP informó que, a finales de 2024, la deuda pública equivalía al 49,7 % del PIB: un 25,7 % correspondía a deuda externa y un 24,0 % a deuda interna. El plazo medio era de 7,5 años y el tipo de interés medio, del 3,1 %. Un análisis de sostenibilidad de la deuda del FMI, mediante otro método, calculó el 51,7 % del PIB y calificó como moderado el riesgo general y externo de dificultades de deuda. El servicio de la deuda pública equivalía al 6,7 % del PIB en 2024, y los atrasos de pagos externos rondaban el 0,7 % del PIB a 28 de febrero de 2025; cerca del 76 % era deuda bilateral. La financiación regional de corto plazo y alto coste, las necesidades de refinanciación y los riesgos vinculados a las empresas estatales, el oro, las exportaciones y la seguridad pueden afectar a las finanzas públicas.
Deudas en Mali
La deuda en Mali es dinero u otra prestación que debe un deudor, incluidos los préstamos bancarios, el crédito, los atrasos y la deuda pública. Los hogares y las empresas recurren a bancos, SFD y acuerdos informales, como préstamos familiares, tontines y grupos de ahorro. El pago, el cobro, la reestructuración y la insolvencia dependen del acreedor, el contrato, las garantías y el tipo de deudor.
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