El transporte por carretera es el principal medio para trasladar personas y mercancías en Malí. La red clasificada abarca unos 89.024 kilómetros, incluidos 14.102 kilómetros de carreteras nacionales. Una referencia de 2014 registraba 21.681 kilómetros de carreteras acondicionadas: 5.694 kilómetros pavimentados, 1.767 kilómetros de caminos de tierra modernos y 14.220 kilómetros de pistas mejoradas. En esa referencia, el 21,8 % estaba en buen estado, el 41,2 % era transitable y el 37 % estaba en mal estado; se evaluó que unos 37.304 kilómetros de pistas rurales estaban en muy mal estado. Estas cifras son referencias históricas, no un inventario completo actual. La Direction Nationale des Routes planifica la red estatal, AGEROUTE realiza el mantenimiento y la Autorité Routière financia las obras viales mediante ingresos de combustible, ejes y peajes. Los proyectos anunciados para 2025 y 2026 incluyen obras en carreteras nacionales y pistas rurales, pero debe comprobarse el avance de cada uno. Bamako concentra más servicios de transporte urbano que el resto del país. SOTRAMA es un servicio privado de minibuses; los taxis compartidos dourouni, los moto-taxis y los taxis convencionales son otras opciones. También se utilizan triciclos en ciudades secundarias. Las paradas, tarifas, estado de los vehículos, comodidad y frecuencia de salida varían según la ciudad, el proveedor y el trayecto, y no se ha verificado un horario o una tarifa uniforme a escala nacional. Según la evaluación disponible de 2020, caminar representa más de la mitad de los desplazamientos urbanos, pero las aceras y los pasos peatonales suelen ser insuficientes. Los comerciantes y los vehículos estacionados pueden ocupar el espacio destinado al tránsito. También se utiliza la bicicleta, pero no se ha establecido una red ciclista nacional fiable ni un mapa oficial actual para bicicletas. El uso de vehículos motorizados suele requerir inscripción e identificación mediante una carte grise y una matrícula, seguro, vignette anual e inspección técnica vigente, denominada visite technique. Los vehículos de transporte público también utilizan una carte nationale de transport. Para solicitarla se requiere un formulario, un timbre fiscal de 200 FCFA, la carte grise, la inspección técnica vigente, un seguro nacional y la vignette anual. El plazo indicado es de 24 horas; el timbre fiscal cuesta 2.000 FCFA y la tasa de la autoridad de transporte varía. Se realizan inspecciones técnicas en Mali Technic System, en Sogoniko, o en centros regionales. Para modificar un vehículo se necesita aprobación ministerial previa y luego una aprobación individual denominada réception à titre isolé. Según la orientación administrativa citada, no es obligatorio asistir a una autoescuela. La solicitud del permiso de conducir se presenta ante la Direction Régionale des Transports o una dependencia del cercle, y se hacen exámenes teóricos y prácticos. El permiso provisional puede expedirse en un plazo máximo de siete días, mientras que se prevé entregar el permiso definitivo aproximadamente un mes después de acreditar que se aprobó. Los importes administrativos indicados incluyen 150.000 FCFA para formación de conducción de vehículos pesados en autoescuela, 110.000 FCFA para vehículos ligeros, 4.000 FCFA por cada examen, 4.000 FCFA por el expediente y 5.000 FCFA para formación en seguridad vial; esos importes dependen de las normas administrativas y la información del portal vigentes. El código de circulación de Malí regula el uso de las carreteras. La Direction Générale des Transports, la policía y la gendarmería inspeccionan documentos, vehículos y cumplimiento normativo. Desde agosto de 2025, la Agence Nationale de la Sécurité Routière, conocida como ANASER, y la Gendarmería Nacional han realizado controles conjuntos en las principales conexiones de Bamako. Sus prioridades incluyen la velocidad, los cascos, la seguridad infantil, las inspecciones técnicas, los usuarios vulnerables de la vía y la respuesta de emergencia. Malí ha fijado como objetivo nacional reducir las muertes en carretera en un 50 % para 2030. Las cifras y estimaciones de muertes difieren mucho: en 2021 se declararon 736 muertes, mientras que una estimación de la Organización Mundial de la Salud fue de 4.429, lo que muestra una notificación insuficiente considerable e incertidumbre en los datos nacionales sobre siniestros. Desde el 1 de abril de 2025, la norma citada prohíbe la circulación de vehículos pesados de mercancías con exceso de dimensiones o sobrecargados por la red nacional. Los viajes de larga distancia utilizan los principales corredores viales que conectan Bamako con Koulikoro, Ségou, Sikasso y Kayes, además de rutas hacia Kourémalé, Kangaba, Diboli, Kita y Kéniéba. Al ser un país sin litoral, Malí también depende de las rutas de tránsito hacia los puertos de Dakar, Abiyán, Conakry y San Pedro. Los horarios de salida, precios y condiciones de viaje actuales dependen del proveedor y del corredor y deben confirmarse localmente antes de partir. La línea métrica Dakar–Bamako tiene una longitud total de 1.286 kilómetros, incluidos 642 kilómetros en Malí y 24 estaciones malienses. Históricamente, su infraestructura ha estado en mal estado y ha sido menos competitiva que el transporte por carretera. En 2025 se adoptaron documentos técnicos ferroviarios en el marco de una hoja de ruta de la AES, pero no se han confirmado de forma fiable un servicio regular de pasajeros, un horario o tarifas actuales. El transporte fluvial utiliza tramos de las cuencas del Níger y el Senegal, con unos 2.334 kilómetros de vías navegables y una navegabilidad que suele durar entre cuatro y siete meses y medio al año. Koulikoro es el principal puerto formal y Mopti cuenta con grúas; trece puertos formales y otros puntos informales de desembarco prestan servicio a pinasses y pirogues. COMANAV es la principal empresa fluvial formal, mientras que los pinassiers y piroguiers suelen realizar cruces cortos y trayectos rurales. El nivel del agua, la estación y la seguridad local afectan la disponibilidad. El transporte aéreo está regulado y supervisado por la Agence Nationale de l’Aviation Civile (ANAC). Aéroports du Mali administra las instalaciones aeroportuarias y ASAM presta servicios de asistencia en aeropuertos. La investigación disponible identifica el Aéroport International Président Modibo Keïta-Sénou de Bamako como la principal puerta de entrada internacional. Las conexiones nacionales y regionales cambian con el tiempo, por lo que solo el aeropuerto, ANAC o la aerolínea pueden confirmar un vuelo y una tarifa vigentes. Los vehículos antiguos y la calidad del combustible contribuyen a la contaminación atmosférica urbana. Entre las medidas propuestas figuran renovar la flota, controlar el combustible, fijar para 2030 un objetivo de 15 mg/kg de azufre, utilizar motocicletas de cuatro tiempos y dar mayor prioridad a peatones, bicicletas y transporte público; no se ha confirmado de forma independiente que esas medidas se estén aplicando actualmente.
Transporte en Malí
El transporte en Malí depende principalmente de las carreteras; distintos desplazamientos se realizan en vehículos privados, motocicletas, minibuses, taxis compartidos, triciclos, a pie y en embarcaciones fluviales. Los minibuses SOTRAMA, los taxis compartidos dourouni y los moto-taxis de Bamako forman un sistema urbano fragmentado, con tarifas, paradas y frecuencias que varían localmente. Hay servicios ferroviarios, fluviales y aéreos, pero los horarios, tarifas y la disponibilidad actual de servicios regulares de pasajeros deben confirmarse con los proveedores. Para utilizar un vehículo se necesitan documentos como la carte grise, el seguro, la vignette, la inspección técnica y, para el transporte público, la carte nationale de transport.
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