En Mongolia, las mascotas incluyen animales de compañía y domésticos que se tienen en privado, en especial perros y gatos. Se pueden adquirir mediante una transferencia legal, adoptando un animal encontrado o quedándose con las crías propias. Los perros y gatos solo se pueden comprar a un criador autorizado; están prohibidas las ventas informales de una persona a otra. La empresa dedicada a la cría debe ser una persona jurídica con un permiso de tres años. La cría exige alojamiento adecuado, atención veterinaria y condiciones higiénicas y de cuarentena; los animales deben tener entre uno y ocho años, no se permite más de una cría al año y debe haber una distancia de al menos 200 metros de jardines de infancia, escuelas, internados y hospitales. Los cachorros y gatitos solo pueden entregarse después de recibir tres vacunaciones y desparasitación, y cuando hayan pasado al menos 60 días con la madre. Por regla general, quien cuide de un animal debe tener al menos 18 años, plena capacidad jurídica y poder acreditar ingresos. También debe completar la formación obligatoria para cuidadores. En las ciudades, la formación debe impartirla un proveedor registrado; fuera de las ciudades o núcleos habitados, una unidad de servicios veterinarios brinda asesoramiento. El sistema veterinario local incluye el Mal emnelegiin erönhii gazar, los servicios veterinarios de los aimags y de la capital, los servicios veterinarios de distrito o soum, los laboratorios y las unidades registradas de servicios veterinarios. El tratamiento veterinario debe prestarlo un veterinario acreditado. La atención puede ser móvil o realizarse en una clínica. No hay una tarifa nacional única y fiable para el microchip, el registro, la vacunación, la esterilización, los tratamientos rutinarios o la admisión en un refugio, por lo que el coste depende del proveedor y la localidad. La financiación estatal se destina principalmente al control de enfermedades y no cubre automáticamente la atención rutinaria de mascotas. Los medicamentos deben estar registrados y quizá requieran indicación veterinaria. El cuidador debe ofrecer un entorno limpio, seguro y adecuado a cada estación, con comida, aire fresco, luz y espacio suficiente para moverse. Un perro o gato no debe quedarse sin supervisión fuera de la vivienda o el patio. Si enferma o se lesiona, hay que prestarle primeros auxilios y llevarlo al veterinario. Los perros y gatos deben llevar un microchip vinculado al sistema integrado de registro. Los nacimientos deben registrarse dentro de un plazo de 50 días. Una transferencia de un animal sin microchip debe registrarse en un plazo de 30 días; también deben notificarse dentro de 30 días los cambios de cuidador, el fallecimiento o la transferencia. El gobernador correspondiente del bag o del khoroo se encarga de estos asuntos registrales. Entre los documentos justificativos habituales figuran la identificación, la acreditación de ingresos, la prueba de formación para cuidadores, el número de microchip y el certificado sanitario. El animal debe llevar una placa del propietario con los datos de contacto. La vacunación contra la rabia es obligatoria cada año. Deben administrarse otras vacunas contra enfermedades infecciosas al menos tres veces al año, y la desparasitación es obligatoria cada trimestre. La esterilización es un deber legal. El cuidador debe recoger las heces y no puede sacar al animal a hacer ejercicio en zonas de juegos, parques o monumentos culturales. La correa de sujeción debe medir al menos tres metros. En los lugares públicos, el perro o gato debe llevar el equipo de control apropiado, como correa, collar, bozal o transportín o bolsa, según corresponda. Las zonas designadas para el ejercicio de perros constituyen una excepción a las restricciones generales sobre el ejercicio en espacios públicos. Las normas mongolas de protección animal prohíben la violencia, la muerte, el abandono, la negligencia, la sujeción permanente en espacios reducidos, las peleas de animales, el envenenamiento, las operaciones sin anestesia y la cría de cruces que pongan en peligro la salud. La eutanasia está muy limitada, por ejemplo, para reducir el número de animales callejeros o en caso de peligro incurable. Una autoridad puede ordenar la eutanasia tras un daño grave a otra persona o animal, y el cuidador debe asumir el coste. Las infracciones pueden denunciarse ante la autoridad competente o la policía y pueden tramitarse conforme a la Ley de Infracciones. Los gobernadores de los aimags, de la capital, de los soums y de los distritos organizan el registro, la esterilización y la reducción de animales callejeros. Se prohíben los métodos crueles y no se permite dispararles; se da prioridad a la esterilización. Para que una entidad sin fines de lucro gestione un refugio temporal para más de diez perros o gatos, necesita un permiso de tres años, un contrato veterinario, procedimientos de higiene y aislamiento, un registro y un informe anual. El refugio no puede dedicarse a la cría ni a la venta. Si se entrega un animal, debe confiarse a una persona adecuada, mayor de 18 años y que haya completado la formación para cuidadores. Abandonar deliberadamente a un animal se considera violencia. No hay pruebas fiables de que Mongolia cuente con un directorio público nacional para realojar mascotas. Por ello, el acceso a estos servicios está fragmentado y es necesario consultar directamente a los refugios locales, las organizaciones no gubernamentales y los proveedores veterinarios. La pérdida de un animal debe notificarse a la policía en un plazo de 48 horas. Quien encuentre un animal debe denunciarlo, registrarlo y devolverlo; puede reclamar los costes documentados de búsqueda y cuidado. Los viajes nacionales y el transporte público tienen normas distintas, por lo que el derecho a llevar un animal a un espacio público no elimina los requisitos de transporte o control. Los viajes internacionales implican controles veterinarios y de aduanas de Mongolia. El certificado veterinario internacional tiene una validez legal de 30 días, y puede ser necesario un certificado de importación o exportación o un aviso de importación o tránsito por motivos veterinarios. Los formularios vigentes de cada país pueden exigir un microchip legible, que no haya signos clínicos de enfermedades infecciosas, incluida la rabia, que no haya habido exposición pertinente a la rabia ni procedencia de una cuarentena, y que la vacunación antirrábica esté vigente. Un formulario para viajar de Estados Unidos a Mongolia es un ejemplo de documentación específica de un país, no una regla universal. El país de origen, el destino, los países de tránsito y la aerolínea pueden imponer requisitos adicionales. Antes de viajar, confirma la documentación vigente con el Mal emnelegiin erönhii gazar y la compañía aérea. Las decisiones de registro de las unidades de servicios veterinarios pueden tardar hasta cinco días laborables, y la revisión de las prórrogas de permisos, hasta diez días laborables.
Mascotas en Mongolia
Tener una mascota en Mongolia implica adquirirla legalmente, proporcionarle un alojamiento adecuado, identificarla, atender su salud veterinaria, organizar sus viajes y, si es necesario, buscarle otro hogar. Por regla general, quien la cuide debe tener al menos 18 años, plena capacidad jurídica, poder acreditar ingresos y completar la formación obligatoria para cuidadores. Los perros y gatos deben llevar microchip, estar registrados, vacunados y esterilizados, y mantenerse bajo control en los espacios públicos.
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