El Código Civil, Decreto Legislativo 84/1949, regula la capacidad jurídica, los contratos, la propiedad, la responsabilidad y otros derechos privados. La capacidad jurídica es la aptitud para tener derechos y realizar actos jurídicos. La mayoría de edad plena comienza generalmente a los 18 años; por lo general, se considera que los menores de 7 años carecen de discernimiento para los actos jurídicos, mientras que quienes tienen entre 7 y menos de 18 años tienen capacidad limitada. La tutela y la curatela pueden afectar la representación, y normalmente se requiere autorización judicial para vender o hipotecar los bienes de un menor. Los contratos requieren consentimiento, objeto lícito y causa lícita. Las partes deben cumplir de buena fe, y un tribunal puede ordenar el cumplimiento, la rescisión, la restitución o el pago de daños y perjuicios. Las pruebas escritas y notariales son especialmente importantes para los bienes inmuebles. Los acuerdos informales siguen siendo habituales cuando es difícil acceder a documentos o instituciones, pero la inscripción en el Registro Inmobiliario es decisiva para muchos derechos de propiedad. La hoja registral y el plano catastral suelen tener gran valor probatorio frente a terceros. Los documentos de estado civil son gestionados por la Dirección de Estado Civil y sus centros conforme a la Ley de Estado Civil 13/2021, modificada por el Decreto 17/2022. Los nacimientos, defunciones, matrimonios, divorcios y cambios de domicilio generalmente deben registrarse dentro de tres meses en Siria y nueve meses en el extranjero, aunque es posible el registro tardío. El número nacional y la inscripción pueden ser pruebas esenciales. Puede ser necesario reconstruir o trasladar registros tras pérdidas, destrucción o confiscación, y la aceptación de documentos expedidos en zonas fuera del control efectivo del Gobierno puede variar. Las cuestiones familiares y hereditarias se rigen por la Ley de Estatuto Personal 59/1953 y las normas de la comunidad religiosa reconocida pertinente. La doctrina hanafí completa las reglas generales para muchos sirios. Las comunidades drusas, cristianas y judías pueden aplicar reglas distintas sobre matrimonio, divorcio, manutención, custodia y herencia. Las sentencias de matrimonio y divorcio se transmiten al Registro Civil cuando son firmes. Las herencias suelen tramitarse ante el tribunal religioso o comunitario competente, seguido de un certificado de herencia, la liquidación de la sucesión y la transferencia en el registro pertinente. Los litigios civiles se tramitan en los tribunales ordinarios, incluidos el Tribunal de Paz, el Tribunal de Primera Instancia, el Tribunal de Apelación y el Tribunal de Casación. Los litigios de estatuto personal pueden corresponder a un tribunal de la Sharía o religioso reconocido. La Ley de Procedimiento Civil 1/2016 regula jurisdicción, notificaciones, pruebas y apelaciones. Los documentos en árabe, los poderes válidos, las pruebas periciales y una notificación fiable pueden determinar si un caso avanza. Si se desconoce el domicilio del demandado, el tribunal puede recurrir a publicación y aviso judicial. Las apelaciones suelen tener plazos breves, habitualmente 15 días, mientras que los recursos contra decisiones de un juez de medidas urgentes pueden tener un plazo de cinco días; debe comprobarse el plazo aplicable a la decisión concreta. Los documentos de propiedad, vivienda, herencia y estado civil tienen una relevancia práctica excepcionalmente alta en Siria. Muchos hogares carecen de pruebas formales: una muestra del NRC de mayo de 2025 encontró que alrededor de un tercio de los hogares declaraba poseer propiedades en Siria, pero solo el 38 % tenía prueba formal. El desplazamiento, herederos ausentes, archivos dañados, ocupación, escrituras falsificadas o incompletas y poderes notariales inaccesibles pueden impedir el registro o la recuperación. La Decisión 2064/L del Ministerio de Justicia, de 20 de octubre de 2025, designó salas civiles en centros judiciales para casos relacionados con incautación, ocupación y manipulación de titularidad durante el conflicto. Es una medida transitoria; el procedimiento y tribunal disponibles deben confirmarse localmente. El Ministerio de Justicia también respalda el arbitraje formal conforme a la Ley de Arbitraje 4/2008 y puso en marcha una plataforma de mediación judicial en 2026. Un mediador no puede imponer una decisión. La reconciliación comunitaria, tribal y religiosa y los comités locales pueden ser más rápidos o menos costosos cuando el acceso a los tribunales es limitado, pero su neutralidad y ejecutabilidad varían. Una sentencia formal o un acuerdo ratificado por un tribunal es más fiable cuando posteriormente puede ser necesaria la ejecución forzosa. La ejecución suele requerir un título ejecutivo, como una sentencia, decisión, contrato oficial, acta matrimonial u otro instrumento autorizado legalmente. El Departamento de Ejecución y el agente ejecutor pueden solicitar asistencia policial. Por lo general se exige notificar al deudor, y un inmueble puede venderse forzosamente tras un aviso de impago de ocho días. Si no existe título ejecutable, normalmente debe presentarse la demanda principal dentro de ocho días de un embargo preventivo. Una sentencia, laudo o escritura pública extranjera suele requerir exequátur, es decir, reconocimiento y autorización de ejecución por un Tribunal de Primera Instancia, sujeto a reciprocidad, tratados y control de orden público. Un expediente de ejecución puede archivarse tras seis meses de inactividad y requerir una solicitud de reactivación. Las tasas judiciales conforme a la Ley 6/2023 suelen ser nominales para trámites ordinarios, aproximadamente entre 500 y 3.000 SYP para muchas solicitudes y decisiones, mientras que algunos asuntos de la Sharía aplican alrededor del 0,5 % al 1 % de una indemnización concedida, una herencia o una dote. La ejecución suele añadir unos 500 SYP y alrededor del 1 % del importe recaudado. Los honorarios de abogados, notarios, peritos, traducción, notificación y registro se cobran aparte; debido a la inflación, es necesario comprobar los importes locales vigentes. Organizaciones socias de ACNUR pueden prestar asistencia jurídica gratuita a personas desplazadas, retornadas y comunidades de acogida que cumplan los requisitos, pero no sustituyen al tribunal. La Circular 12/2026 del Ministerio de Justicia puede suspender los plazos de prescripción cuando el desplazamiento forzado documentado, la detención, la persecución por motivos de seguridad, la desaparición u obstáculos similares hagan objetivamente imposible el acceso efectivo a los tribunales. La suspensión exige pruebas específicas del caso y no supone una exención general. Fuera de esas situaciones, una demanda por daños suele prescribir a los tres años desde que se conocen el daño y la persona responsable, con un máximo de 15 años; la prescripción civil general es de 15 años y las reclamaciones periódicas pueden prescribir a los cinco. La disponibilidad de tribunales, el control territorial, las notificaciones, los registros y el retraso acumulado pueden hacer que la duración total sea mucho más larga o menos previsible que los plazos legales.
Derecho civil en Siria
El derecho civil en Siria regula las relaciones jurídicas privadas entre personas, familias y empresas, incluida la propiedad, los contratos, las herencias, la responsabilidad por daños, los procedimientos judiciales y la ejecución. El marco principal incluye el Código Civil, las normas de procedimiento civil, la legislación sobre estatuto personal y las reglas de registro inmobiliario. El acceso y las pruebas pueden variar mucho cuando el conflicto ha interrumpido registros, tribunales o autoridades.
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