El Decreto Legislativo 8/2021 es el marco de referencia vigente para la protección del consumidor en Siria. El artículo 82 derogó la Ley 14/2015. En 2025 y 2026 se informó de una revisión legislativa, pero las pruebas disponibles no establecen un marco sustitutorio. El decreto abarca bienes y servicios ofrecidos en tiendas, por prestadores profesionales, empresas turísticas y medios electrónicos, incluidos productos alimentarios, industriales, agrícolas y artesanales. Los proveedores deben exhibir claramente los precios y cargos por servicios, facilitar información correcta sobre tipo, calidad, cantidad, origen y código de barras, y emitir una factura que indique el tipo de transacción, la fecha y el importe pagado. El árabe es la lengua de referencia para las etiquetas, aunque pueden aparecer otros idiomas. Están prohibidos la publicidad engañosa, los productos falsificados, las declaraciones falsas sobre origen o calidad, las cantidades ocultas y la venta de productos en mal estado o de origen desconocido. Los proveedores también tienen obligaciones de mantenimiento y garantía; las cláusulas contractuales que renuncian a la protección legal del consumidor no son eficaces. Para un producto defectuoso, el remedio principal es un reemplazo sin coste, normalmente dentro de los tres días posteriores a la entrega. Si el defecto persiste o no es posible sustituirlo, el consumidor puede solicitar el reembolso. Por lo general, el defecto debe notificarse dentro de siete días, e inmediatamente cuando el producto o servicio suponga un riesgo para la salud o la seguridad. Las reglas de sustitución y reembolso no cubren todos los casos: se excluyen, entre otros, bienes o envases alterados, productos perecederos, daños causados por el consumidor, productos personalizados conformes, libros y revistas y programas informáticos. La legislación siria no establece un derecho general de desistimiento de 14 días para todas las compras. El Ministerio de Economía e Industria, su Dirección General de Comercio Interior y Protección del Consumidor, las direcciones provinciales de protección del consumidor e inocuidad alimentaria y las direcciones locales atienden muchos asuntos de venta al por menor, precios, alimentos y seguridad de productos. El Ministerio puede actuar contra monopolios y manipulación de precios; los comités provinciales de precios pueden imponer precios administrativos o márgenes máximos para bienes y servicios designados. Ocultar o retener bienes esenciales también puede dar lugar a medidas. Las inspecciones pueden incluir toma de muestras, incautación y remisión a la fiscalía. El consumidor puede presentar una queja a través del servicio de reclamaciones del Ministerio de Economía e Industria, que ofrece presentación y seguimiento en línea cuando está accesible. El formulario requiere información suficientemente clara y precisa. Pueden excluirse las quejas confusas, sin respaldo suficiente, maliciosas o falsas, ya investigadas o ajenas a la competencia del organismo. La página ministerial consultada indica que no se cobra tasa, pero no publica un plazo legal general de respuesta. La página y la web principal del Ministerio muestran teléfonos distintos; conviene comprobar el número vigente antes de usarlo. No se ha acreditado la existencia de un tribunal nacional específico de menor cuantía ni de un defensor del consumidor; los litigios de indemnización individuales pueden requerir acudir a los tribunales competentes. Los canales sectoriales complementan el marco general. Las quejas turísticas pueden enviarse al centro de reclamaciones del Ministerio de Turismo لبيك por correo electrónico, WhatsApp, teléfono, presencialmente o por escrito. El centro acepta árabe e inglés e informa de plazos de tramitación de unos tres días para casos ordinarios, siete días y medio para casos administrativos y hasta quince días para casos complejos. Las quejas pueden referirse a restaurantes, establecimientos y oficinas turísticas, mientras que asuntos de legislación turística pueden quedar fuera del decreto general de consumo. Están prohibidos los servicios turísticos no solicitados o no deseados. Para bancos y proveedores de pagos, el primer contacto suele ser el proveedor; después, cuando corresponda, el Banco Central de Siria u otro regulador sectorial. No se ha verificado un defensor específico del consumidor financiero ni un plazo estándar de respuesta del Banco Central. Los proveedores de servicios de pago autorizados, los proveedores de dinero electrónico y los operadores de sistemas están sujetos a la Decisión 1124/2026, que aborda gobernanza, riesgos, ciberseguridad y protección del usuario. Los litigios por fraude o restitución también pueden requerir acudir a la fiscalía o a un tribunal. Las transacciones electrónicas están incluidas en el marco de consumo, y la Ley 3/2014 regula el comercio electrónico, pero no se ha verificado un portal digital de consumo que abarque todos los sectores. Las quejas sobre telecomunicaciones y servicios digitales suelen empezar con el proveedor. Se informó de que la aplicación nacional de reclamaciones Wajeb era experimental o seguía desplegándose, por lo que no debe suponerse que esté disponible para todos. No se ha verificado un canal nacional de consumo ni un plazo nacional publicado para quejas de electricidad, combustible y otros servicios públicos; el proveedor o la autoridad sectorial pertinente suelen ser el primer contacto. Los servicios de reclamaciones ministeriales solo se aplican dentro de su competencia. Los problemas de inocuidad alimentaria, fechas de caducidad, etiquetas, origen desconocido, falsificaciones y productos inseguros pueden comunicarse a las direcciones de Economía y a las autoridades de seguridad alimentaria. Las quejas sobre servicios de salud y suministro de medicamentos también pueden implicar al Ministerio de Salud o las direcciones sanitarias, que han documentado atención ciudadana semanal o directa, aunque no se encontró un portal o teléfono nacional verificado específico para medicamentos. Un riesgo grave para la seguridad puede justificar informar, según corresponda, al Ministerio de Salud, a la dirección de Economía y a la fiscalía. Ante un posible fraude comercial, contacte con la dirección de protección del consumidor o el Ministerio responsable y conserve la factura, el anuncio, la etiqueta, el embalaje, los mensajes, la prueba de pago y las fotografías. Un fraude electrónico o un autor desconocido puede requerir acudir a la fiscalía, la Policía Judicial o investigadores de ciberdelincuencia. La Circular 26/2026 del Ministerio de Justicia dispone que los casos de fraude cibernético que requieran investigación digital se remitan a policía judicial especializada. Las asociaciones de protección del consumidor están legalmente autorizadas para educar, asesorar, dar seguimiento a quejas, representar e intervenir, y pueden demandar por daños a consumidores, aunque su cobertura práctica varía. El acceso sigue siendo desigual en Siria, especialmente en zonas rurales o afectadas por el conflicto y en casos que implican varios proveedores. Las tasas de reclamación no suelen publicarse y no se ha verificado un plazo general para presentar quejas de consumidores, aparte de los plazos legales para notificar defectos. La institución competente, las pruebas disponibles, el sector y la provincia determinan hasta qué punto puede tramitarse eficazmente una queja.
Protección del consumidor en Siria
La protección del consumidor en Siria abarca bienes y servicios ofrecidos a consumidores particulares, como alimentos, turismo, finanzas, servicios digitales, energía y salud. El Decreto Legislativo 8/2021 protege el derecho a bienes y servicios adecuados y seguros, información clara sobre precios y productos, elección, factura y trato digno. El principal remedio legal suele ser un reemplazo sin coste dentro de los tres días siguientes a la entrega, o el reembolso si el producto es defectuoso o no puede sustituirse. Existe protección formal, pero su aplicación y acceso varían según la provincia y el sector.
VivAVia puede cometer errores. Comprueba la información importante.

