SANA, la agencia estatal de noticias, y los medios estatales siguen siendo centrales en Damasco y en zonas que estuvieron bajo el antiguo régimen, mientras que Al-Thawra, Al-Ikhbariya TV y el Syrian News Channel están en proceso de relanzamiento o preparación técnica. Medios independientes, radicados en el exilio o vinculados anteriormente a la oposición, como Enab Baladi, Radio Rozana, Al-Jumhuriya Collective y Aks al Seir, también informan. Syria TV, Al Jazeera y las agencias internacionales tienen influencia regional, y las agencias internacionales reanudaron su actividad desde Damasco tras diciembre de 2024. Las condiciones de los medios difieren mucho en las zonas influidas por distintas autoridades armadas o políticas. Los medios independientes y radicados en el exilio y los activistas de medios siguen teniendo especial relevancia en antiguas zonas controladas por los rebeldes y en el norte, mientras que Rojava, Sweida y las zonas costeras tienen restricciones, apagones o riesgos de seguridad propios. Por lo general, los periodistas siguen un procedimiento de permisos y coordinación a través del Departamento de Medios Extranjeros, y deben registrarse o solicitar autorización antes de trabajar. En enero de 2026, el Ministerio de Información advirtió contra el cruce ilegal de fronteras y el trabajo sin permiso. El acceso práctico también depende del territorio, las autoridades locales y la situación de seguridad. No se han publicado de manera fiable una tasa para el permiso de prensa ni un plazo estándar de tramitación. En abril de 2025, la Unión de Periodistas Sirios introdujo nuevos requisitos de admisión, que incluyen acreditar la educación o cualificación profesional, años de trabajo o una recomendación de una institución mediática. Se informó que las cuotas anuales de afiliación eran de 50,000 SYP para miembros del sector público, 250,000 SYP para miembros permanentes del sector privado y 150,000 SYP para trabajadores autónomos; la inflación puede cambiar rápidamente su valor práctico. La Declaración Constitucional del 13 de marzo de 2025 garantiza la libertad de opinión, expresión, información, publicación y prensa, pero la transición legal sigue incompleta y su aplicación es desigual. Siguen siendo pertinentes la seguridad nacional, el orden público, la moralidad y las restricciones a la incitación, el contenido sectario y el discurso de odio. El Código de Conducta para los Medios de 2026, presentado por el Ministerio de Información el 15 de febrero de 2026 tras la participación de más de 1,000 periodistas y un período de preparación de más de cinco meses, promueve la precisión, el profesionalismo, el ejercicio responsable de la libertad y la rendición de cuentas. Es autorregulatorio, no sustituye una ley de medios ni establece sanciones directas claramente definidas. Una circular del Ministerio de Justicia fechada el 6 de julio de 2026 indicó que los procedimientos sobre ciberdelincuencia y delitos informáticos debían ajustarse a la Declaración Constitucional mientras se revisan las leyes. El acceso a internet es irregular y depende de las redes móviles, las conexiones fijas, la electricidad, los dispositivos y las condiciones de seguridad locales. Las estimaciones de enero de 2025 registraron unos 9.01 millones de usuarios de internet, una penetración del 35.8 % y 19.5 millones de conexiones móviles, pero son estimaciones, no un registro oficial nacional de acceso. Los mismos datos indicaban velocidades medianas de descarga de unos 12.68 Mbps en redes móviles y 3.40 Mbps en conexiones fijas. Se informó del bloqueo de sitios web, mientras que, según la evaluación citada, las redes sociales no estaban sujetas a un bloqueo nacional; la vigilancia, las restricciones regionales, las detenciones por actividad en línea y la desinformación siguen siendo riesgos graves. No hay pruebas nacionales fiables de un sistema local de licencias para servicios de transmisión en línea ni de un sistema integral de protección para jóvenes en los medios. Por eso, los jóvenes creadores y trabajadores de los medios dependen en gran medida de las reglas generales de las plataformas, la conectividad y las condiciones de seguridad locales. La economía de los medios es frágil y suele depender de financiación estatal, afín al Estado o extranjera. Las sanciones, los equipos obsoletos, las demoras de lanzamiento de satélites y los problemas de frecuencias o de Nilesat han afectado al desarrollo de la radiodifusión; se preveía que el relanzamiento de la televisión estatal requeriría al menos alrededor de un año de preparación. El entorno general mejoró después de diciembre de 2024, pero sigue siendo frágil: en el índice de 2026 de RSF, Siria ocupó el puesto 141 de 180 países, frente al 177 en 2025. Conviene comparar la cobertura de distintos medios, comprobar la fecha y la ubicación de las afirmaciones, distinguir los comunicados oficiales del periodismo independiente y tener en cuenta la censura regional, las interrupciones, las fuentes anónimas y la posible desinformación.
Medios de comunicación en Siria
Los medios de comunicación en Siria incluyen noticias estatales, publicaciones impresas, televisión, radio, medios internacionales, organizaciones independientes, servicios de transmisión en línea y redes sociales. El sistema mediático sigue fragmentado política y territorialmente durante la transición tras el fin del régimen de Assad en diciembre de 2024. El acceso, la fiabilidad y la seguridad varían según la región, la plataforma, el suministro eléctrico, la conexión a internet y las condiciones de seguridad.
VivAVia puede cometer errores. Comprueba la información importante.

