Un prestatario que no paga a tiempo puede estar en mora, es decir, tener un pago retrasado o atrasado. El primer paso práctico suele ser contactar directamente con el acreedor, porque no hay pruebas de que exista en Santo Tomé y Príncipe un sistema nacional estándar de reestructuración de deudas de consumidores o condonación de deudas para particulares. El BCSTP acepta reclamaciones sobre instituciones financieras, proporciona información, remite casos y puede ayudar a mediar en disputas. Hay una Ficha de Reclamação, pero conviene confirmar con el BCSTP cualquier tasa o plazo de presentación aplicable. Los bancos y las instituciones de microfinanciación comunican información de crédito bancario a la Central de Riscos de Crédito (CRC), la base de datos del BCSTP sobre exposiciones crediticias notificadas. Un prestatario o representante autorizado puede solicitar al BCSTP su propia información de la CRC y pedir la corrección de datos inexactos a través de la Direcção de Supervisão de Instituições Financeiras. La información crediticia incorrecta o sin resolver puede dificultar futuros préstamos formales, aunque no se han verificado los plazos aplicables de conservación y eliminación de datos. La deuda tributaria sigue un procedimiento distinto. La Administração Fiscal tramita la deuda debida al Estado conforme al Código do Processo e Procedimento Tributário (CPPT). La delegación de impuestos de Santo Tomé y la Delegação dos Impostos do Príncipe se ocupan de los asuntos de sus respectivos territorios. Para una deuda tributaria cierta, calculada y vencida puede iniciarse una execução fiscal sobre la base de un certificado o título ejecutivo. La autoridad puede recurrir a la penhora, el embargo legal de bienes o derechos, y el CPPT prevé el pago a plazos. Los plazos y costes locales dependen del caso y deben confirmarse con la oficina tributaria responsable. La ejecución de créditos privados puede implicar execução, penhora o hipoteca, pero la información disponible no establece plenamente el procedimiento detallado ni las protecciones aplicables a préstamos bancarios o privados. La legislación local utiliza los términos insolvência y falência, especialmente en contextos empresariales y laborales, pero no se identificó un procedimiento personal de insolvencia fiable, una suspensión automática de la ejecución ni una exoneración general de la deuda privada. El acceso al crédito sigue siendo difícil. Según la investigación disponible, el crédito formal al sector privado representaba menos del 8 % del PIB, frente a aproximadamente el 24 % anteriormente, y solo el 22,5 % de los adultos tenía una cuenta. El quintil con menor riqueza comunicó que menos del 1 % había obtenido crédito durante los 12 meses anteriores. En una consulta del Plan de Acción Nacional de 2024 se propuso para los nuevos préstamos una tasa de esfuerzo máxima del 40 % de los ingresos mensuales netos; no se confirmó su situación jurídica definitiva ni su carácter vinculante. La deuda pública debe distinguirse del endeudamiento de los hogares. En 2024, la deuda pública y con garantía pública se situó en el 64,8 % del PIB, incluida una deuda externa del 34,4 % del PIB. Los atrasos externos posteriores a la iniciativa HIPC representaban aproximadamente el 1,3 % del PIB, o US$10,8 millones; los atrasos con proveedores privados rondaban los US$36,6 millones; y los atrasos de EMAE con ENCO se situaban en unos US$191 millones, o el 23,1 % del PIB. También se registró un anticipo disputado de Nigeria por US$30 millones. La evaluación de sostenibilidad de la deuda del FMI de 2025 clasificó a Santo Tomé y Príncipe como país en situación de sobreendeudamiento porque seguían sin resolverse los atrasos externos, a la vez que proyectó capacidad de pago bajo supuestos de reforma y consolidación fiscal. Las negociaciones bilaterales públicas con Angola, Brasil y Guinea Ecuatorial y los acuerdos de cooperación con proveedores muestran que la reestructuración se negocia caso por caso y no se ofrece mediante un único sistema general.
Deudas en Santo Tomé y Príncipe
Las deudas en Santo Tomé y Príncipe incluyen préstamos bancarios, microfinanciación, deuda pública, atrasos fiscales, atrasos con proveedores y obligaciones privadas impagadas. El crédito formal está disponible mediante bancos e instituciones de microfinanciación supervisados por el Banco Central de São Tomé e Príncipe, pero el acceso es limitado, los tipos de interés rondan el 20 % y los prestamistas suelen exigir garantías sustanciales. La deuda pública y los atrasos también entrañan riesgos financieros nacionales importantes.
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