Turkmenistán no cuenta con un único servicio público que cubra todo el entorno vital. Las responsabilidades se distribuyen entre el Ministerio de Protección Ambiental, el Comité Estatal de Recursos Hídricos, el Ministerio de Salud y la Industria Médica, el Ministerio de Construcción y Arquitectura, el Instituto de Sismología y Física Atmosférica, los hyakimliks locales, los proveedores municipales y el Centro Aarhus. El Ministerio de Protección Ambiental se creó en 2023, tras dividirse el antiguo Ministerio de Agricultura y Protección Ambiental. La administración suele extenderse del nivel nacional a los velayats y etraps y luego a las ciudades y hyakimliks; por ello, las condiciones prácticas y las oficinas responsables dependen de la ubicación. En 2023 se informó de que el acceso a la electricidad era del 100%, pero las condiciones de agua y saneamiento varían mucho. El censo de vivienda de 2022 registró 613.087 hogares con suministro centralizado de agua dentro de la vivienda y 408.708 con un sistema individual. Los demás hogares dependían de una tubería situada fuera de la vivienda, pozos o perforaciones, agua superficial, agua transportada o agua embotellada. Los hogares rurales dependían mucho más de sistemas individuales, pozos y agua transportada que los urbanos. El censo registró 436.281 hogares con alcantarillado central y 622.155 con sistemas individuales; en las zonas rurales se registraron sistemas individuales, no alcantarillado central. Estas categorías no demuestran por sí solas que el saneamiento esté gestionado de forma segura. Los indicadores nacionales de agua también exigen una interpretación cuidadosa. Un modelo de la ONU de 2024 calculó que la cobertura de agua potable gestionada de forma segura era del 94,9%, mientras que UNICEF informó de un acceso básico al agua potable del 100% en 2022. En 2023, la calidad del agua ambiental se situó en el 75,1% para todas las masas de agua evaluadas, el 80% para los ríos y el 66% para las aguas abiertas. El clima árido, la dependencia del riego, la salinidad, la reducción de la disponibilidad de agua y la presión sobre el Amu Darya, el canal de Karakum y la cuenca del Aral determinan las condiciones locales. Dashoguz y Lebap son particularmente vulnerables a los suelos salinos, las tormentas de polvo y sal y la inseguridad hídrica. El Comité Estatal de Recursos Hídricos, las autoridades locales del agua y los hyakimliks se ocupan de asuntos relacionados con el agua; las preocupaciones ambientales también involucran al Ministerio de Protección Ambiental. Ashgabat cuenta con la planta de tratamiento de agua potable Bagtyýarlyk, inaugurada en 2024 con una capacidad declarada de 150.000 metros cúbicos al día, además de proyectos de drenaje, aguas residuales y aguas subterráneas. Aşgabatagyzsuw es una organización local de agua. Avaza tiene una planta desalinizadora, tratamiento de aguas residuales, redes de suministro de agua, parques e infraestructura turística, aunque no se pudieron verificar los datos sobre acceso local y tarifas. Las tarifas y los cargos de conexión de electricidad, agua y residuos no están documentados de forma fiable en el material oficial disponible y pueden depender de la región y la propiedad. La contaminación atmosférica es un motivo de preocupación importante. La ficha de la OMS de 2022 asignó a Turkmenistán una media anual de PM2,5 de 33 microgramos por metro cúbico, según datos de 2016, aproximadamente siete veces la directriz de la OMS de 5 microgramos. La cifra es antigua y no ofrece una evaluación actual de cada barrio. El crecimiento urbano, la industria y las instalaciones energéticas, el suelo seco, el polvo y las tormentas de sal y la posible quema de residuos son fuentes de riesgo pertinentes, pero no se dispone de un desglose nacional actual fiable de las fuentes. El Ministerio de Protección Ambiental y otras autoridades controlan el aire atmosférico; el Ministerio de Salud y la Industria Médica se ocupa de las normas relacionadas con la salud. Las mediciones públicas actuales por ciudad y los canales nacionales de alerta o reclamación son limitados. La Ley de Protección de la Naturaleza regula el ruido y las vibraciones ambientales y establece niveles permisibles para el ruido, las vibraciones, los campos magnéticos, la radiación infrarroja y otros efectos físicos. Las empresas y las personas que operan en zonas residenciales, públicas y al aire libre tienen obligaciones relacionadas, y la planificación, construcción y explotación deben tener en cuenta los límites. En un caso concreto pueden intervenir las autoridades ambientales, sanitarias, locales de construcción y administrativas, pero no se ha verificado una serie nacional actual de ruido ni un procedimiento público uniforme de medición. Las zonas verdes incluyen parques urbanos, cinturones verdes, zonas forestales, áreas plantadas e instalaciones botánicas. Las campañas de plantación promueven la sombra, el enfriamiento, la reducción del polvo, el esparcimiento y la protección contra el calor urbano, pero en el clima árido los árboles dependen del riego y el mantenimiento. En 2024 se informó de unos 1,5 millones de plantones para Ashgabat y Arkadag, y el 22 de marzo de 2025 tuvo lugar una campaña nacional de plantación. Entre los ejemplos figuran la forestación intensiva planificada y el riego por goteo en Ashgabat, la zona de bosque de protección de Botendag cerca de Dashoguz y los parques de Avaza. El Programa Nacional Forestal abarcó de 2021 a 2025. En 2025, el régimen oficial de incendios para plantaciones forestales, zonas naturales y protegidas, vegetación de piedemonte y estepa, y plantaciones de jardines estuvo vigente del 1 de mayo al 30 de octubre. No se dispone de horarios, tarifas ni normas de accesibilidad para las zonas verdes públicas en todo el país. Los riesgos para la seguridad combinan peligros naturales e industriales. Terremotos, sequías, inundaciones y riadas repentinas, polvo, tormentas de arena y sal, calor extremo e incendios forestales pueden afectar a distintas regiones. La zona del Kopetdag y Ashgabat tiene una elevada exposición sísmica; el terremoto de 1948 tuvo una magnitud declarada de 7,3 y el Instituto de Sismología informa de hasta 6.000 fenómenos sísmicos al año. Un proyecto nacional de riesgo sísmico, de julio de 2018 a julio de 2026, incluye Ashgabat como zona piloto. Las instalaciones petroleras, gasísticas, químicas y otras instalaciones industriales entrañan riesgos adicionales. Comparten responsabilidades relacionadas la Dirección de Defensa Civil y Operaciones de Rescate del Ministerio de Defensa, el Instituto de Sismología, las autoridades locales y los organismos de incendios y medioambiente. Las instalaciones clasificadas como centros de producción peligrosos están sujetas a normas de registro, planes de localización de accidentes y gestión de consecuencias. La información y participación ambientales tienen una base jurídica formal. Turkmenistán se adhirió al Convenio de Aarhus el 30 de octubre de 2001. La Ley de Información Ambiental de 2020, la Ley de Protección de la Naturaleza de 2014, la Ley de Actividades Urbanísticas de 2015 y la Ley de Peritaje Ambiental de 2014, con sus modificaciones posteriores, establecen procedimientos pertinentes. Formalmente, los ciudadanos, las personas extranjeras y las personas jurídicas, así como las personas apátridas, tienen derecho a solicitar información ambiental. Se establece que el acceso es gratuito y puede incluir la búsqueda, consulta y copia de documentos, y la recepción de una respuesta oficial. Las solicitudes pueden dirigirse al Ministerio de Protección Ambiental o a otra autoridad que tenga la información. El Centro Aarhus en Ashgabat y los centros de información de los velayats también apoyan el acceso. Una denegación, información inexacta o la falta de respuesta pueden impugnarse ante un órgano superior o un tribunal, aunque no se pudieron verificar los plazos actuales de respuesta ni los resultados de los casos. La información urbanística puede referirse al desarrollo, el uso del suelo y las mejoras. Se pueden presentar comentarios y propuestas antes de que se aprueben los documentos de planificación. Se exige un peritaje ambiental estatal antes de ejecutar las actividades sujetas a las normas pertinentes, y puede requerirse una evaluación del impacto ambiental para actividades con posibles efectos ambientales. Las asociaciones públicas pueden realizar peritajes ambientales públicos, y los órganos ejecutivos y de autogobierno locales facilitan las audiencias públicas. El solicitante paga la tasa del peritaje estatal; no se ha verificado un calendario universal vigente de plazos ni tarifas. El crecimiento urbano se concentra en Ashgabat, Arkadag y la zona de Avaza y Turkmenbashi. Las nuevas viviendas, servicios públicos, tratamiento del agua, parques y carreteras pueden mejorar el acceso y, a la vez, aumentar la demanda de agua, los residuos, el consumo de energía, el efecto de isla de calor y la contaminación local del aire o el agua. Las presiones climáticas y sobre el suelo incluyen aumento del calor, salinidad, sequías, escasez de agua y degradación del suelo. Un informe de referencia de la ONU sobre Turkmenistán de 2019 indicó que el 17,72% de la superficie total estaba degradada, el 15,24% afectada por sequía, más de 1,7 millones de hectáreas de tierras agrícolas afectadas por tormentas de polvo y sal, y más del 39% de las tierras de regadío moderada o fuertemente salinizadas. Estas cifras dependen del período de referencia y no representan el seguimiento anual actual. Los residuos domésticos y municipales ejercen presión directa sobre el entorno urbano. En 2021, un proyecto de la ONU y el Ministerio de Protección Ambiental preparó un borrador de Estrategia Nacional de Gestión de Residuos, un clasificador de residuos, criterios para residuos peligrosos y programas de vigilancia del aire y el agua, centrados inicialmente en Ashgabat y Avaza con intención de replicarlos. Entre las alternativas formales figuran la recogida y eliminación municipales, la reducción en origen, proyectos piloto de reciclaje, campañas de comportamiento y actividades públicas de limpieza o forestación. No se han verificado la cobertura nacional de recogida, las normas de vertederos, las tasas de reciclaje, las tarifas ni un canal público único para quejas; por tanto, las condiciones de Ashgabat y Avaza no deben considerarse cobertura nacional. Los programas nacionales sobre clima, silvicultura, la cuenca del Aral y el medioambiente ofrecen vías de política pública, pero no se pudo confirmar la continuación del Programa Nacional del Mar de Aral para 2021–2025 ni sus avances.
Entorno cotidiano en Turkmenistán
El entorno cotidiano de Turkmenistán se gestiona mediante sistemas separados de agua, aire, residuos, zonas verdes, seguridad, planificación urbana e información ambiental, no mediante un único servicio nacional. Las condiciones varían mucho entre Ashgabat, Arkadag, Avaza y Turkmenbashi, las regiones de Dashoguz y Lebap de la cuenca del Aral y los asentamientos rurales. La disponibilidad de agua y el saneamiento, el polvo y el calor, la degradación de la tierra y la infraestructura urbana tienen el mayor efecto directo en la vida cotidiana. Existen derechos formales de información y participación, pero los datos públicos, los canales de queja y las normas de servicio están documentados de forma desigual.
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