La educación preescolar, llamada éducation préscolaire, incluye las écoles maternelles y los jardins d’enfants. Suele atender a niños de unos 3 a 5 o 6 años y no es obligatoria. La educación primaria, también llamada enseignement primaire o Fondamental 1, dura seis años, desde CP1 hasta CM2, y generalmente empieza alrededor de los 6 años. La educación secundaria inferior, llamada enseignement moyen o Fondamental 2, dura cuatro años, de 6e a 3e, y se imparte en collèges o CEG. La secundaria superior dura tres años en un lycée y puede seguir programas generales o técnicos escolares. La formación técnica solo se incluye cuando sigue formando parte del sistema escolar formal, como en los programas pertinentes de lycée o CET. Las transiciones de primaria a secundaria inferior y de secundaria inferior a secundaria superior son formales, aunque los nombres y procedimientos de los exámenes están cambiando durante la reforma. Las referencias anteriores utilizan CEPE o CEPET para primaria, concours d’entrée en 6e para acceder a secundaria inferior y BEPC para finalizarla. En 2026, el uso oficial actual se refiere cada vez más al examen BEF. Los estudiantes de secundaria superior pueden presentarse al Baccalauréat de l’Enseignement Secondaire Général o Technique. El bachillerato ofrece una vía académica inmediata hacia la educación terciaria, mientras que un programa técnico escolar puede conducir a un diploma técnico o profesional. La red de educación formal de Chad incluye escuelas públicas, privadas y comunitarias. En los datos del año escolar 2020/21, las escuelas públicas representaban aproximadamente el 44,5 % de la oferta registrada, las comunitarias cerca del 39,5 % y las privadas el 15,9 %. Hay centros de primaria, secundaria inferior y otros niveles de los tres tipos; la oferta de secundaria y secundaria superior es principalmente pública o privada. Una escuela coránica tradicional no cuenta automáticamente como educación escolar formal. Una escuela coránica bilingüe renovada cuenta cuando sigue un currículo estructurado, alineado con el programa oficial y orientado a facilitar la reincorporación a la educación formal. La Ley 16/PR/2006 garantiza la educación de los niños de 6 a 16 años, sin distinción de sexo, edad ni origen regional, social, étnico o religioso. En la práctica, la asistencia obligatoria se hace cumplir débilmente. Según datos del programa nacional de UNICEF de 2023, el 56,8 % de los niños en edad de asistir a primaria no iba a la escuela. La pobreza, el matrimonio o la maternidad tempranos, las grandes distancias, el desplazamiento, la inseguridad, la falta de docentes y las infraestructuras inadecuadas limitan la asistencia. Los datos de Hadjer Lamis y Ouaddaï sitúan el acceso a la secundaria por debajo del 30 % en esas zonas. Las normas nacionales exactas sobre zonas de escolarización, asignación de plazas, documentos requeridos y adjudicación de vacantes no están suficientemente establecidas para suponer la admisión automática a un centro concreto. El currículo nacional es oficialmente bilingüe en francés y árabe, y la política exige impartir la enseñanza en ambas lenguas oficiales. La reforma PRET de 2026 validó currículos francófonos y arabófonos para preescolar, CP1 y CP2. La enseñanza comprende competencias básicas de lectoescritura y aritmética, lectura, cálculo y ciencias. Las lenguas locales pueden apoyar la lectoescritura inicial y la comunicación en el aula, pero no sustituyen al currículo oficial. La aplicación de la enseñanza bilingüe varía entre escuelas y regiones. En la tabla del MENPC para 2020/21, las escuelas públicas no cobraban tasas estudiantiles, pero las familias aún podían tener que pagar cuadernos, libros de texto, uniformes, zapatos, transporte, exámenes, cargos relacionados con la matrícula y apoyo a docentes comunitarios. Las escuelas privadas y comunitarias cobran tasas, y las asociaciones familiares y de padres contribuyen de manera significativa a la financiación escolar. El preescolar lo ofrecen principalmente instituciones privadas o comunitarias y no suele estar exento de matrícula. Las consultas de la UNESCO también indican que los dos primeros cursos de secundaria no son gratuitos. Los programas específicos pueden reducir estos costes: las subvenciones actuales de PRET y GPE ofrecen unos 70 USD al año, entre 2025 y 2028, por cada una de 25.000 niñas vulnerables en 318 escuelas; pueden cubrir costes de matrícula admisibles, material escolar, uniformes y zapatos. El apoyo escolar puede incluir libros de texto, kits escolares, guías docentes, formación del profesorado, visitas de inspectores, boletines de evaluación escolar, programas de alimentación, comedores, puntos de agua, letrinas separadas, apoyo a la higiene menstrual y subvenciones para docentes comunitarios. En contextos de crisis se utilizan ayudas para la permanencia y transición escolar de las niñas, apoyo psicosocial, formación en habilidades para la vida y educación para la paz. Las escuelas y los programas también atienden a niños refugiados, retornados, desplazados internos y comunidades de acogida. Existe educación inclusiva para estudiantes con discapacidad, pero la cobertura y los derechos nacionales siguen documentándose de manera desigual. Durante los cierres escolares, la radio, la televisión y el aprendizaje por teléfono móvil han ofrecido educación a distancia. El Ministère de l’Éducation Nationale, du Bilinguisme et de la Promotion Civique, abreviado habitualmente MENBPC, dirige la política escolar nacional. Las Academias Regionales, las delegaciones provinciales, los inspectores y las direcciones escolares se encargan de la aplicación y la supervisión. Las estructuras de padres y comunidades, como APE, AME y PTA, participan en la gobernanza y la financiación escolar. UNICEF, GPE, la UNESCO, el PMA, KOICA y las organizaciones no gubernamentales apoyan programas, pero no son los organismos nacionales que regulan las escuelas. Los resultados de aprendizaje siguen siendo bajos: datos de UNICEF indican que solo el 22,2 % de los niños alcanza el nivel mínimo de lectura y el 11,5 % el de matemáticas al final de primaria; los datos del PASEC muestran que al terminar primaria el 77,8 % no alcanza la competencia lingüística.
Educación escolar en Chad
La educación escolar formal en Chad comprende el preescolar, seis años de primaria, cuatro años de secundaria inferior y tres años de secundaria superior. Hay escuelas públicas, privadas y comunitarias, además de escuelas coránicas bilingües estructuradas; la instrucción coránica tradicional no forma parte automáticamente de la educación escolar formal. La ley educativa garantiza la educación de los 6 a los 16 años, aunque la pobreza, la distancia, la inseguridad, el desplazamiento y la capacidad limitada de las escuelas mantienen a muchos niños fuera del sistema.
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